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Preparar una mochila para una excursión de más de un día o para rutas de senderismo que te alejen de casa durante días o semanas se hace ahora de forma totalmente diferente a cómo lo hacías no hace mucho tiempo. Antes, entre el material básico que todo montañero debía llevar en su mochila estaba el botiquín para urgencias (con crema solar, tiritas, yodo, repelente de insectos e hilo y aguja para curar ampollas), el poncho o impermeable, una prenda de abrigo, la gorra o sombrero, las gafas de sol y una esterilla y tienda de campaña si ibas a dormir al raso.

En 2007 con eso hubiera bastado y estabas listo para partir. Hoy en día, además de todo lo anterior —que sigue siendo básico e imprescindible en excursiones de varios días— le añades varios gadgets electrónicos, que se han vuelto indispensables para todo el mundo. Empezando por el smartphone, que es la herramienta básica de comunicación y el mejor aliado para contactar con emergencias, seguramente también llevarás contigo una cámara deportiva tipo GoPro o incluso, si eres un devoto de la fotografía, añadirás una cámara réflex o mirror-less a la equipación (los actuales modelos mirror-less ofrecen el mismo rendimiento que una réflex mecánica clásica y ocupan la mitad de espacio). Vale, ahora tienes la mochila preparada con lo básico para 2017 y podrás tomar fotos y hacer llamadas durante un día o máximo dos.

Cargador solar Goal Zero nomad 7

Cargador Goal zero nomad 7 en actividades de montaña. Foto cortesía de Goal Zero

El problema de cargar sin enchufes

Hacer excursiones lejos de la civilización supone que no habrá clavijas donde conectar el cargador ni podrás acudir al conector del mechero del coche en caso de necesitar una carga de emergencia. Obviamente, el teléfono será siempre el dispositivo más valioso de cuantos llevemos, dado que en caso de emergencia será lo que nos permita comunicarnos. Si quieres llevar tu smartphone y varios más requerirás de métodos alternativos: deberás generar la energía necesaria para tus aparatos allí mismo o llevarla encima para usarla cuando la necesites. En el primer caso, una buena opción es el cargador portátil solar o la batería solar y en el segundo la bateria externa. A veces la mejor opción es una combinación de ambas cosas.

Un poco de teoría

Antes de pasar a la parte práctica no está de más repasar brevemente varios conceptos eléctricos —todos ellos los viste y machacaste durante la escuela secundaria— que te serán muy útiles para entender los apartados siguientes. Los conceptos clave para escoger qué necesitamos para cargar correctamente nuestros aparatos son la potencia medida en vatios, W, el miliamperaje por hora o mAh (unidad para medir la capacidad de una batería) y la intensidad en amperios, A.

Baterías externas: qué cargar y cuánto

Empecemos por las capacidades de las baterías que, como hemos dicho, se miden en miliamperios por hora o mAh. Lo primero que debemos hacer son unos pequeños cálculos de cuánta capacidad vamos a necesitar cargar, sumando el total de capacidad que suman todas las baterías que llevamos contigo. Un smartphone actual y de gama alta tiene unos consumos altos, necesita energía en cantidad para funcionar todo el día y la batería seguramente no va a bajar de 2000 mAh. Los hay incluso de 4000 mAh. Uno de gama media-baja seguramente tenga una batería de menos capacidad, rondando los 1000 mAh. Vamos a suponer que tu smartphone tiene 2000 mAh de capacidad.

Una cámara GoPro versión 3 lleva una batería de 1080 mAh de capacidad, y supondremos que llevas 2 de ellas, en total 2160 mAh. Tu cámara réflex (por ejemplo una Fujifilm mirror-less) se alimenta con una batería de 1260 mAh y supondremos que llevas también dos de ellas, en total 2520 mAh. El total de la capacidad eléctrica que estás transportando es de 6680 mAh. A la hora de escoger una batería externa este sería el número al que debes prestar atención si no quieres quedarte corto en capacidad.

Actualmente existen muchas opciones en cuanto a baterías externas y puedes encontrar baterías muy compactas que te caben en la palma de la mano y con capacidades de hasta 20 000 mAh o más por menos de 30 €, lo que supone cargar todas las baterías que llevases en tu hipotética excursión unas tres veces. ¿No está mal, verdad?

Cómo cargarlo

Lo siguiente a tener en cuenta es el amperaje de salida (A) o intensidad de carga de la batería externa, es decir, a qué intensidad cargará la batería externa tus aparatos. Cada dispositivo tolera diferentes intensidades de carga y aunque el fabricante aconseja realizar la carga con el cargador original en tu caso usando una batería eso no va a ser posible. Por tanto, debes fijarte a qué intensidad recomienda el fabricante que cargues para no reducir la vida útil de la batería.

Para baterías de baja capacidad normalmente la intensidad recomendada es entre 1 y 1,5 A, así, para tu smartphone de gama media-baja, las baterías de GoPro y las baterías de la cámara de fotos no sobrepases nunca esa cifra. La batería externa, sobre todo si tiene alta capacidad y procede de un buen fabricante ofrecerá varias tomas de salida para la carga a diferentes intensidades. Si no tienes suficientes salidas de carga a baja intensidad conecta la que ofrezca mayor intensidad a la batería que tenga mayor capacidad.

Cargador portátil solar: ¿por dónde nos moveremos?

Hasta ahora hemos hablado solamente de baterías externas, pero también existe la opción de cargar nuestros instrumentos tecnológicos a través de un cargador solar para baterias. Una batería externa es crucial si tu ruta va a recorrer zonas sombrías (por ejemplo un bosque cerrado), la vas a realizar durante el invierno cuando la luz es menos intensa o en latitudes muy altas donde los rayos solares llegan con menos fuerza. Si la ruta, la época del año y la zona te ofrecen la posibilidad de mucha luz y durante muchas horas un cargador portátil solar o un cargador solar de móvil (si solo vas a llevar contigo a tu querido smartphone) es un gadget que deberás incluir obligatoriamente en la mochila.

A la hora de escoger un cargador solar para baterías es crucial tener en cuenta además de la capacidad total de las baterías que llevas en la mochila, la potencia de la placa solar que adquieras. Es aquí cuando entra en juego la última magnitud que se ha mencionado, la potencia medida en vatios (W). Cuanto más potente sea el cargador portátil solar más dispositivos podrás cargar a la vez. Un cargador solar para baterías se mueve entre los 2 y los 25 vatios de potencia. Con el más pequeño de todos podrás cargar un sólo dispositivo -por ejemplo, tu teléfono- y de forma muy lenta, con el mayor de ellos podrás cargar hasta 4 dispositivos todos ellos de forma muy eficaz y rápida.

De nuevo e igual que ocurría con las baterías externas debes intentar cargar cada batería a la intensidad de amperaje recomendada por el fabricante. Esto es importante también para un cargador solar para baterías porque normalmente a más potencia de las placas solares más intensidad de carga podrá ofrecer.



Peso, dimensiones y dónde usar el cargador portátil solar

Dependiendo del modelo de cargador solar para baterías que escojas este tendrá más potencia o menos y por tanto sus dimensiones serán mayores o menores. Normalmente, los más grandes que puedes encontrar vienen con varias placas que son plegables y no ocupan más espacio que una tablet, por tanto, puedes meterlo en tu mochila sin que ocupe ni moleste. Pero no es necesario meter el cargador solar para baterías en la mochila, sino que muchos de ellos disponen de anclajes para poderlo fijar encima de la mochila y que vaya cargando tus aparatos mientras vas andando. De ese modo si quieres cargar tus dispositivos no hará falta que hagas una pausa en el camino para eso.

Divide y vencerás

Una batería externa y un cargador solar para baterías son absolutamente necesarios si quieres disfrutar de una experiencia de senderismo con total seguridad y pudiendo inmortalizar los momentos clave en forma de vídeo o foto. No obstante, son soluciones complementarias, por tanto, es mejor llevar ambas cuando vayas a organizar tu ruta. El cargador portátil solar no ofrecerá grandes resultados si el tiempo es lluvioso o nublado, o si por ejemplo tu ruta sigue una dirección oeste-este y el cargador lo tienes colgando en tu mochila mirando en dirección opuesta.

Por otro lado, la batería externa te ofrece capacidad de carga asegurada sea cual sea la condición meteorológica y sin importar si te encuentras en medio de la jungla o el bosque. Cada uno tiene sus carencias y sus fortalezas y la clave para asegurar que siempre vas a disponer de carga suficiente es adquirir ambos. Además, si quieres asegurar su funcionamiento busca aquellos modelos que sean resistentes al agua y al polvo y que estén reforzados para los golpes y los maltratos: nada peor que quedarse en medio de la naturaleza sin dispositivos de carga, con las baterías casi agotadas y sin forma de recargarlas.