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Guía para hacer la Senda Pirenaica

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La Transpirenaica es una ruta de montaña que cruza los Pirineos

La Transpirenaica es una ruta de montaña que cruza los Pirineos

La Transpirenaica es una ruta de montaña que cruza los Pirineos de oeste a este. Empieza en Cabo Higuer que está en Hondarribia, en la desembocadura del río Bidasoa y termina en Cap de Creus, muy cerca de Cadaqués. También se identifica como GR11. Tiene 810 Kms y 78.000 mts de desnivel acumulado (sumando ascenso y descenso). Obviamente se puede realizar en sentido inverso.

Los motivos por los que con 59 años, sin experiencia en montaña, con una condición física buena pero sin ser ninguna fuerza de la naturaleza, se me ocurrió hacer la Transpirenaica de un tirón y en solitario, entran dentro de esas acciones que se nos ocurren a los hombres y que nuestras mujeres, que nos superan ampliamente en inteligencia, no suelen ser capaces de entender.

Salí de Cabo Higuer el 25 de Agosto de 2.017 y llegué a Cap de Creus el 30 de Septiembre. A continuación doy algunas pinceladas sobre esta experiencia. Quien quiera documentarse en detalle sobre la Transpirenaica puede consultar la web www.travesiapirenaica.com, el repositorio de rutas www.wikiloc.com o la Guía Prames, entre otros.

Piedras en el camino

Aunque se hayan hecho salidas ocasionales al monte, las dificultades reales de una travesía larga de este tipo solo se entienden en toda su amplitud cuando se está realizando.

En una salida puntual te puedes machacar e incluso cometer errores técnicos, pero el problema aquí es que al día siguiente no descansas y hay que seguir andando. En una salida de día se lleva una mochila mucho más ligera. Si, por ejemplo, está mal ajustada colgando de los hombros y no soportada por las caderas seguramente no creará ningún problema. Si se hace esto con una mochila más pesada en una travesía larga, al tercer día los hombros y la espalda pueden estar hechos puré. En una travesía larga los errores no perdonan y pasan siempre factura.

En una salida de día solo se sale si las condiciones climáticas son favorables. Aquí se camina con cualquier tiempo y condición. Por un lado porque superar esas adversidades es uno de los desafíos y, por otro, porque si se empiezan a poner excusas para salir no se acabaría nunca.

En la Transpirenaica las subidas son largas y duras y las bajadas también. En el Pirineo las bajadas pueden ser más complicadas y peligrosas que las subidas. Las pendientes son fuertes y, en muchas ocasiones, los andaderos rocosos, irregulares e incómodos. Las etapas en la Transpirenaica no dan tregua, se pasa el día subiendo o bajando. Por dar una referencia genérica, Wikipedia indica que una etapa de 1.000 mts de desnivel acumulado es de dificultad alta. Las guías sugieren realizar los 78.000 mts de desnivel acumulado de la Transpirenaica en 44 días, lo que supone etapas de 1.773 mts de desnivel acumulado durante 44 días consecutivos.

En la Transpirenaica las subidas son largas y duras y las bajadas también.

En la Transpirenaica las subidas son largas y duras y las bajadas también.

Recursos

Se necesita una buena condición física y, sobre todo, una respuesta equilibrada de la salud. De poco vale tener una espalda de acero si fallan los pies o viceversa. Todo el cuerpo debe ser capaz de responder al unísono de forma compensada.

Se necesita dureza mental y tenacidad.

Y el mejor equipo que podamos conseguir, ya que el Pirineo es un entorno exigente.

Enfoque




Es muy personal y depende del tiempo disponible, presupuesto, condición física y objetivos de cada uno. Habrá quien buscará una Transpirenaica deportiva. Su objetivo será batir records y acercarse a los 8 días de esa fuerza de la naturaleza que es Kilian Jornet. En una Transpirenaica de ese estilo puede faltar tiempo para disfrutar de los paisajes y las personas. Mi condición física no estaba para records, por ello mi Transpirenaica ha estado enfocada en tener tiempo para los paisajes, sacar muchas fotos, hablar con las personas y cuidar muy mucho de no machacar mi físico para no tener problemas, como así ha sido. Eso sí, quería hacerla de una vez y de forma un poco anárquica y aventurera sin tener todo atado y reservado, lo que me obligó a llevar una mochila de 60lts, tienda, saco y esterilla. En la práctica creo que este último punto ha sido un error.

Confiemos en los profesionales

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

Actualmente pensamos que todo se resuelve mirando en Internet. Sin embargo, nada reemplaza al consejo en directo de un profesional experimentado.

Mirando en Internet decidí llevar una tienda individual mono-capa buscando poco peso y facilidad de montaje. La condensación y la humedad en la tienda han sido tales que cuando la he usado no he pegado ojo. Por otra parte una tienda individual no permite introducir dentro la mochila y es muy complicado manejarse en su interior. El saco y el cubre-saco que he usado tampoco han sido efectivos.

Anticipo que mi opinión es plantear la travesía de otro modo y no llevar ni tienda, ni saco, ni esterilla. Pero si alguien decide hacerlo, sugiero que vaya a una buena tienda, busque a un profesional con experiencia en travesías Pirenaicas y adquiera un equipo de la mejor calidad que se pueda permitir. Los foros son un complemento pero no la solución.

El peso, elemento clave

He tenido ocasión de conocer a montañeros con experiencia en travesías. Cuando hablábamos sobre que llevar me decían: consigue una mochila de 25lts de calidad (no de 60lts como la que yo llevaba), carga todo lo que entre en ella y no más. Me parece un consejo muy adecuado.

Los por si acasos hay que evitarlos como la peste ya que acaban conduciendo a un exceso de peso. Por ejemplo decidí llevar 2 cantimploras de 1 lt porque me dijeron que en algunas zonas de Cataluña hay poca agua. Sólo he usado una. Con pastillas potabilizadoras como elemento de seguridad hubiera sido suficiente, siempre he sido capaz de encontrar agua. Otro ejemplo es que llevé un powerbank de 20.000mAh y con uno de 5.000 habría sobrado. Si en vez de llevar sobre la espalda 12 kgrs hubiese conseguido llevar 7, el efecto sobre el disfrute en la travesía habría sido importante.

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

Seguridad

Moverse en solitario por una naturaleza tan magnífica y resolver en solitario los problemas que se presentan provoca una emoción especial. En solitario puedes hacer la Transpirenaica a tu ritmo y, además, eres más sociable, de hecho en estos días nunca me he sentido aislado.

Sin embargo en la mayor parte de la Transpirenaica no hay cobertura de móvil ni siquiera para llamadas de emergencia. En los altos hay más opciones y fuera de ellos prácticamente ninguna. Esto quiere decir que si te tuerces un tobillo toca esperar a que alguien pase, que sin duda pasará. Si esto sucede a partir de las 15 horas es posible que tengas que aguantar la noche a base de nolotil e ibuprofeno. Yo enviaba mi posición como mínimo una vez al día y, mi equipo, no siendo el más adecuado, era en principio suficiente para pasar una noche sin tener una hipotermia. Ahora bien, ir acompañado es muy favorable desde el punto de vista de seguridad. Por otra parte en los momentos difíciles en un grupo te animas mutuamente.

Un experto en rescate hablando de seguridad citó llevar: móvil y powerbank, silbato, manta térmica y chaleco reflectante para ser visto por los equipos de rescate. He visto llevar unos pequeños localizadores vía satélite. Es algo a considerar si se va sólo.

Sobre la logística

En la Transpirenaica hay pocas infraestructuras. Hay que planificar de antemano con mucho cuidado donde dormir, donde comer, tiendas para comprar y cajeros automáticos (los refugios no suelen admitir tarjetas).

He visto llevar hornillos, comida deshidratada… Yo he tirado de fuet, latas de sardinas, chocolate y comida convencional.

Lavar la ropa es casi una utopía porque no se seca. Sin embargo, las prendas térmicas actuales de calidad no huelen excesivamente ni siquiera en esas condiciones.

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando



Camino y paisajes

El camino está bastante bien marcado. Solo tuve algún problema de orientación en la Cerdanya, sobre todo en la etapa Puigcerdá – Planoles, en las campas que cubren la frontera en la zona del Coll de la Creu de Meians. De todos modos, más aun estando solo, es muy recomendable llevar GPS. En mi caso un Garmin ya descatalogado Vista HCX con el mapa TOPO_PIRINEOS_8.0 donde está marcado el GR11 y, aunque no está actualizado al 100% según las marcas actuales, fue una referencia muy útil. Desactivando el track-log, con el brillo al mínimo y encendiendo el GPS sólo en casos concretos, un par de pilas puede durar 10 días.

El GR11 previo a su llegada a Candanchú se ha modificado para que pase por el refugio de Lizara. Sin embargo, yo opté por el camino antiguo que va más derecho a Candanchú por el Ibón d´Estanés ya que ahorra unos cuantos kilómetros. Las primeras marcas del camino antiguo están borradas pero luego está bien señalizado.

En la etapa de Góriz a Pineta decidí ir por la Faixa deras Solas. Aunque es un camino muy aéreo no tuvo ningún peligro, las vistas son de las más increíbles de la Transpirenaica y ahorras bajar el Arrablo y subir al Añisclo. Si el guarda de Góriz confirma que las condiciones son buenas es una opción muy recomendable.

Me sugirieron evitar el descenso a Panticosa durmiendo en el refugio de Brachimaña y, siguiendo las indicaciones de su guarda, buscar una pista que se encuentra siguiendo las tuberías que bajan a Panticosa. Al no llevar el track en el GPS e indicarme que la pista no está marcada no lo hice. Dos amigos lo intentaron y tuvieron una mala experiencia, ya que no encontraron dicha pista. Llevando el track en el GPS se podría considerar esta opción.

En la etapa de Planoles a Nuria opté por no bajar a Queralbs y seguir la variante que se indica al pasar el Riu de Tosa, que asciende directamente hacia Nuria. El camino está bien marcado, es bonito y me pareció una opción recomendable.

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

Si decidimos ir con equipo ligero (sin tienda, saco, ni esterilla) hay que tener en cuenta que estaremos obligados a evitar o alargar algunas etapas, lo que en la Transpirenaica no es trivial, por no haber alojamiento en condiciones a su terminación.

Ahora bien, este enfoque permite llevar menos peso en la mochila durante todo el recorrido, dormir en un colchón, una ducha caliente, no pasar frío ni humedad, una cena con tertulia y un desayuno en condiciones todos los días. Por ello, en mi opinión, merece la pena.

La Transpirenaica transcurre a través de un entorno natural realmente magnífico y se disfruta de unos paisajes incomparables. Como he comentado la zona de Ordesa, Góriz y la Faixa deras Solas es espectacular, El Parque Natural de Aiguestortes, Nuria, El Baztán, El bosque de Irati… No hay palabras para describir la cantidad de paisajes increíbles por los que se pasa.

Tengo muy claro lo que menos me ha gustado, la bajada del Añisclo a Pineta: interminable, peligrosa para las rodillas y a evitar en lo posible.

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

Sobre las fechas

Septiembre no debería ser un mal mes para andar por el Pirineo. Habitualmente hace menos calor. La nieve en los altos debería haberse derretido. Los refugios, a excepción de los que siempre están a tope: Góriz, los 3 de Aiguestortes (Restanca, Colomers y Ernets Mallafré) y Nuria, están menos concurridos. Sin embargo, este año el mal tiempo se ha adelantado y he tenido bastante agua e incluso granizo y nieve. En este sentido mi conclusión es que una chaqueta de Goretex y un pantalón de agua son mejor solución que un poncho para el mal tiempo.

Por otra parte el 15 de Septiembre es fin de temporada y a partir de esa fecha puedes encontrar refugios cerrados. Por ello, si se decide andar en Septiembre, mejor terminar no más tarde del 15.

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando



Sobre las personas

Ir sólo tiene un buen número de inconvenientes pero también hace que tiendas a relacionarte más. Todos los días he encontrado gente en el GR11 aunque no es un camino especialmente concurrido y, por lo general, he andado solo.

Sin embargo, he conocido a muchas personas estupendas de todas las procedencias, pero con un nexo común: su aprecio y respeto por la montaña, por la naturaleza y por los seres que se mueven por ella.

Dormir solo en una tienda aísla. Las cenas en refugios, casas rurales u hotelitos permiten conocer gente y comentar los sucesos del día. En mi opinión, esas conversaciones y relaciones son uno de los grandes valores de la Transpirenaica.

En conclusión

Si alguien con un perfil similar al mío quiere probar la Transpirenaica, mis recomendaciones son las siguientes:

  • Llevar equipo ligero en mochila de 25lts, sin tienda, ni saco convencional (sólo con un saco sábana para los refugios), ni esterilla. De la mejor calidad que uno se pueda permitir, contando con el asesoramiento de un profesional experimentado.
  • Durmiendo siempre en un lugar con techo, colchón, ducha caliente, calor, cena y tertulia en condiciones. Lo que implica tener los alojamientos reservados.
  • Sin ir de carreras, disfrutando del paisaje y de las personas. Los 44 días de las guías son una buena referencia. En mi caso tardé 37 pero, sinceramente, creo que este es un aspecto irrelevante. La cuestión es hacer la travesía a nuestro gusto.
  • Mejor en tramos de pocos días y no todo a la vez, al menos en la primera travesía, para probarse a uno mismo y al equipo. He visto con cierta frecuencia a gente que la hacía de una vez descansar un día de cada siete pero, insisto, me parece más conveniente hacer la Transpirenaica en varias veces, por ejemplo en “incursiones” de 5 días.
  • Evitando tramos desagradables, el ejemplo más claro: la bajada del Añisclo a Pineta

Ahora bien, el tema del planteamiento es algo tremendamente personal.

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

Más que una travesía de montaña

De la Transpirenaica podemos extraer muchas lecciones, no sólo válidas para afrontar una travesía de montaña, también para la vida en general y para el mundo de la empresa en particular:

  • La importancia del trabajo en equipo. Si hubiera realizado la Transpirenaica con un grupo, habría sido aún más gratificante.
  • La necesidad de dedicar el tiempo necesario a planificar nuestros proyectos antes de ejecutarlos y, en esa planificación, de contar con la contribución de profesionales cualificados.
  • El interés de analizar diferentes alternativas, respetando todas las ideas, ya que la solución no es única.
  • La conveniencia en proyectos nuevos de realizar prototipos y experiencias limitadas, que nos permitan confirmar que nuestros supuestos de partida son correctos.
  • La importancia de valorar y estar orgullosos de lo que tenemos: familia, amigos, salud, trabajo… La Transpirenaica contribuye a que apreciemos lo que supone tener compañía, nuestro propio cuarto y baño, una ducha caliente, agua potable, ropa limpia o tomar una cerveza cuando queremos. Un gran problema para mantener la motivación es que tendemos a acostumbrarnos y a no apreciar lo que tenemos. La Transpirenaica ayuda a re-descubrir todas las cosas buenas de las que disponemos y a valorar las cosas sencillas, recordándonos que la vida y la felicidad no son tan complejas como a veces se supone.




Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

La Transpirenaica es, sobre todo, un ejercicio de determinación. La montaña nos recuerda que en el trabajo y en la vida, por mala que sea la coyuntura por la que pasemos, si seguimos luchando con determinación y la cabeza alta, siempre se acaba por disfrutar de un amanecer soleado. Reforzar este convencimiento es clave para mantener la motivación.

Por todo lo mencionado, una incursión en la Transpirenaica puede tener mucho interés para un grupo de amigos o para el equipo de una empresa. Además es una actividad física complemento de la intelectual que permite aplicar el concepto de “mens sana in corpore sano”, fortalece al equipo y estrecha relaciones entre los participantes, no sólo en la ejecución, sino durante el interesante ejercicio de planificación.

Si a eso le sumas la oportunidad de disfrutar de unos paisajes maravillosos y de conocer a gente estupenda, poco más se puede pedir. Aseguro a los que vayan que será una experiencia inolvidable.

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

Transpirenaica, más que una travesía de montaña / Foto: Roberto Hernando

 

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