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El senderismo se ha convertido en la actividad de montaña favorita por propios y turistas en España. Cada vez aumenta el número de personas que se sienten atraídas a explorar las posibilidades de las actividades al aire libre, en gran parte gracias a las condiciones climáticas que se presentan en las diferentes temporadas del año.

Son diversas las condiciones climáticas que permiten a los senderistas recorrer las montañas; unas mejores y más favorables que otras. Qué condiciones climáticas son las preferidas por la mayoría de quienes practican este deporte por la sensación de disfrute y confort.

La mejor estación

Los senderistas no desaprovechan ninguna estación climática cuando se trata de aventurarse a disfrutar de la naturaleza. Cada temporada manifiesta unas variables distintas y se han desarrollado los recurso y el equipamiento adecuados para enfrentarse a ellas sin problemas.

No obstante, sí existe una estación preferida para la práctica del senderismo en España: es la primavera. En segundo lugar se ubica el otoño, seguido del invierno; mientras que el verano no es la mejor opción si quieres hacer turismo de montaña.

Cero precipitaciones

La manifestación de precipitaciones es, sin duda y por razones obvias, la variable climática de mayor influencia para salir a realizar senderismo en las montañas españolas.

La presencia de lluvias puede echar para atrás una ruta planeada. Lo ideal es que no haya precipitación; sin embargo, cuando se presentan con intensidad débil o moderada, hay mayor flexibilidad porque se pueden superar las dificultades si se cuenta con el equipamiento apropiado.

El grado de nubosidad

El estado del cielo resulta indispensable a la hora de decidir adentrarse a la montaña. Los senderistas consideran que cuando el cielo está poco nuboso o despejado es mejor salir, debido a que se evitan las consecuencias negativas del sol en exceso.

Como en otras actividades, también se prefiere poca o escasa nubosidad en el cielo, ya que aporta mejores beneficios en comparación con aquellos días en que el cielo se encuentra, nuboso o muy nuboso.

El estado del cielo resulta indispensable a la hora de decidir adentrarse a la montaña. / Foto: Sonja Guina

El estado del cielo resulta indispensable a la hora de decidir adentrarse a la montaña. / Foto: Sonja Guina

La temperatura ideal

Con respecto a la temperatura ideal, los senderistas prefieren los momentos en que se presenta un rango entre los 15 y los 19 ºC porque se sienten más cómodos. Asimismo, son favorables aquellas temperaturas un poco superiores a los 20 ºC, sin llegar a límites muy altos.

A pesar de que los senderistas pueden adaptarse a bajas temperaturas usando la ropa de montaña adecuada, no se acostumbra a practicar senderismo cuando la temperatura está por debajo de -1 ºC, debido a que el cuerpo puede sufrir graves consecuencia por culpa del frío.




Un entorno visible

Quienes practican senderismo afirman que la visibilidad es imprescindible cuando quieren salir a pasear por las montañas. Esta condición permite poder apreciar el paisaje sin interrupciones. Por lo tanto, prefieren las ocasiones en que no hay niebla ni brumas que afecten la observación del entorno.

Una perfecta visibilidad sirve además como un mecanismo de seguridad para evitar accidentes. Cuando el campo de visión está limitado, se corren riesgos y no se disfrutan las maravillas naturales en su totalidad.

Aunque algunos senderistas se sienten atraídos por un poco de bruma o calima, a ninguno le gusta que exista niebla densa en su camino.

La velocidad del viento

Si se presentan vientos fuertes, los senderistas pueden optar por no salir a la montaña para no comprometer su propia seguridad física. En vista de ellos, se prefieren los días en que el viento tenga un velocidad baja para garantizar el goce de la actividad.

Artículo basado en el texto: “Preferencias climáticas para la práctica del senderismo en España: resultados preliminares” / Emilio Martínez Ibarra / Rubén Pardo Martínez

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