GR 11


Pirineo Occidental

Del Cabo de Higuer al Portalet

El Pirineo occidental se caracteriza por el verdor del paisaje; son montañas amables, las cimas son redondeadas y la cadena no presenta un eje definido hasta cerca del pico Orhi, primer dos mil por el Oeste. Son montañas humanizadas, aprovechadas para el pastoreo, salpicadas de bordas y caseríos que se integran a la perfección en el paisaje y que le dan una estampa bucólica. Debían estar habitadas desde tiempos inmemoriales como atestiguan la cantidad de megalitos que pueden encontrarse, algunos a pie de sendero.

Las precipitaciones en esta zona de los pirineos son abundantes todo el año -incluso en verano-, la niebla se cuela fácilmente y la cercanía del mar se hace notar con vientos cargados de humedad, sobre todo en la parte más occidental. La nieve solo permanece durante los meses más fríos en las cumbres de las montañas y, durante más tiempo, hasta bien entrado el verano, en algunos neveros en la zona más oriental.

El GR 11 o Senda Pirenaica se inicia en el cabo de Higuer, donde la cordillera aflora desde las aguas de la Bahía de Txingudi, en las cercanías de Hondarribia. Las marcas rojas y blancas irán tomando altura en el Parque Natural de Aiako Harria (Peñas de Aia) y discurrirán por las verdes montañas del Valle de Bidasoa, a través de prados, caseríos y bordas. La senda se interna en el Baztán, pasando por su capital Elizondo; alcanzará el Collado de Usategi o Palomeras —estos bosques están salpicados de ellas, y de abandonados Bunkers de la Segunda Guerra Mundial— tomará altura en Quinto Real, montes en los que reina el hayedo, ya con cimas por encima de los 1.000m. La ruta franquea la cara norte del Adi y llega a Burguete, paso de peregrinos rumbo a Santiago de Compostela, para continuar su camino ya por el Valle de Aezkoa. En Hiriberri la senda se encarama a la Sierra de Berrendi y continúa por la de Abodi, aparece el pico de Orhi (2018) emergiendo sobre la Selva de Iratí, ultimo reducto del abeto por occidente. Las marcas salvan el Paso Tapla pasan por el Santuario de Muskilda y descienden a Ochagavía en el valle de Salazar. El GR11 continua hacia Isaba en el valle de Roncal, la senda se introduce en terreno más agreste bajo la Peña de Ezkaurre camino de Zuriza ya en territorio aragonés. Estamos en el valle de Ansó, aquí todas las montañas superan los 2000m, después viene el de Hecho, angosto, cubierto por ese mágnifico bosque que es la Selva de Oza. Las marcas rojas y blancas entrarán en el valle de Aguas Tuertas; el río zigzaguea en meandros imposibles entre prados de montaña y el ganado que en época estival da buena cuenta de tanto verdor. Las idílicas vistas del ibón de Estanes o la sombra de la imponente cara norte del Pico Anayet sobre los ibones, se alternan con los remontes y el ajetreo invernal de las estaciones de esquí de Candanchú y Formigal. El macizo del Balaitús al fondo, nos da la bienvenida al Pirineo Central -reino de los tresmiles-.

GR 11


Pirineo Central

Del Portalet a Andorra

El Pirineo Central es el reino de los tresmiles, las montañas se vuelven agrestes, los bosques terminan en la parte baja y el verde de los valles deja paso al color grisáceo de las cumbres. Entre medio resiste el pino negro y los prados de montaña; luego, roca, corredores de derrubios, ibones de color azul, neveros, crestas y picos afilados. Por estos lugares se mueve como nadie el sarrio, también podemos ver marmotas y un insigne habitante casi extinguido, el oso pardo. En el cielo destacan los quebrantahuesos, el águila real, el buitre leonado o el urogallo entre otros.

La Senda Pirenaica se adentra en la montaña más agreste. Aquí se concentran gran parte de los macizos más importantes del pirineo. La Senda Pirenaica sin llegar a pisar sus cimas los recorre y esquiva, y a veces pasa tan cerca que resulta irresistible desviarse de la ruta.

El GR11 remonta el barranco de Aguas Limpias hasta el embalse de Respomuso, a los pies del Balaitus, -primer tresmil viniendo del Atlántico- pasa por el collado de Tebarray -cubierto de nieve todo el año- y se asoma a los Picos del Infierno con sus inconfundibles marmoleras antes de descender al Balneario de Panticosa. La senda atraviesa el Cuello Alto de Brazato y desciende hacia el Ara bordeando por el sur el macizo de Vignemale. Después se adentra en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y remonta el valle de Ordesa, encajonado por interminables paredes que dan cuenta de la inmensidad de este valle. En otoño la explosión de colores no encontrará comparación. Mientras el sendero recorre el interior del Parque Nacional no podremos escapar a la mirada de los centinelas rocosos de Monte Perdido y Pico de Añisclo. Al otro lado nos espera el Circo de Pineta y los llanos La Larri. Después viene Parzán, atravesamos el collado de Urdizeto y cruzamos al valle de Gistain a los pies de los macizos de Bachimala y del Posets; Al otro lado el valle de Estos, la senda desciende al Puente de San Jaime cerca de Benasque para remontar a continuación el Valle de Ballibierna y collado de Ballibierna (2710m) dejando al norte el macizo de la Maladeta, con la cima más alta de los Pirineos, el Aneto (3,404m); El descenso hacia la Noguera Ribargorçana es entretenido, salpicado de ibones, tan solo un aperitivo de lo que nos espera a continuación en el Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici, uno de los lugares más bellos y visitados. Es un lugar de escarpadas crestas graníticas salpicado por multitud de lagos, aquí llamados estanys (catalán) o estanhs (aranés). La Punta Alta es la cima mayor aunque quizá sea más conocido Els Encantats. Después vendrá la Noguera Pallaresa y el valle del Cardós y recorremos la Vall Ferrera a los pies de la la Pica d'Estats, -cima de Cataluña y último tresmil por oriente- para entrar en tierras del Principado de Andorra.

GR 11


Pirineo Oriental

De Andorra al Cap de Creus

Se puede considerar el Pirineo Oriental a partir de Andorra, justo a continuación del último de los tresmiles pirenaicos, la Pica d'Estats. La parte occidental de estos Pirineos aún es abrupta, crestas graníticas y picos que rozan la barrera de los 3000 metros como el Coma Pedrosa a la entrada del GR11 en tierras andorranas. Después el Puig Carlit, una zona plagada de lagos y aristas de roca, donde destaca la presencia de muflones introducidos aquí procedentes de Córcega. Hoy pueden verse varios cientos de ellos. Después viene la Cerdanya, un enorme valle-depresión con la particularidad de ser único por su orientación Este-Oeste. El clima y la vegetación en esta zona nos avisan de la inminente cercanía al Mediterráneo, no obstante, aunque no estamos lejos, todavía quedan varias cumbres emblemáticas, como la doble punta rocosa del Pedraforca, el Puigmal o el Canigó que con 2784m pose los mayores desniveles de todo el pirineo con 2500 metros por encima del valle de Têt. Los Pirineos pegan sus últimos coletazos antes de sumergirse en el mar en la Sierra de L’Albera y el Cap de Creus.

La Senda Pirenaica (GR 11) se introduce en Andorra salvando la Portella de Baiau, atravesará la Cerdanya; pasará por el Santuario de Núria, donde de nuevo el paisaje se vuelve agreste y seguirá la cresta fronteriza entre cumbres a más de 2800 metros. Los desniveles vuelven a ser más modestos después del Ter, cada vez el contraste que nos da el clima mediterráneo es más patente: robles, encinas y matorrales han ganado finalmente la batalla a los abetos y pinos negros del inicio, no por ello resulta menos bello atravesar la Alta Garrotxa cubierta por espeso bosque y con picos rocosos que aunque modestos en altura parecen desafiar al viajero. Se llega a la población fronteriza de La Jonquera que aunque no por número de habitantes, tiene todo el ajetreo de una gran una ciudad. Cultivos, labores agropecuarias, masías, vida rural, el ambiente ha cambiado totalmente, estamos en la zona vitivinícola del Alt Empordà. En Llança casi tocaremos el mar pero no será hasta el Cap de Creus donde finalmente los Pirineos se funden con el mar Mediterráneo.