En senderismo cl\u00e1sico ya falla.
En fastpacking, directamente enga\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n
\n- subidas lentas<\/li>\n\n\n\n
- llanos \u00e1giles<\/li>\n\n\n\n
- bajadas controladas<\/li>\n\n\n\n
- paradas mal gestionadas<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n
El fastpacking se planifica mejor cuando piensas en:<\/p>\n\n\n\n
\n- horas de movimiento efectivo<\/strong><\/li>\n\n\n\n
- no en kil\u00f3metros totales<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n
Ese cambio de enfoque lo transforma todo.<\/p>\n\n\n\n
\n\n\n\nRitmos orientativos en fastpacking (para no mentirte)<\/h2>\n\n\n\n
Sin obsesionarse con cifras exactas, estas referencias funcionan para mucha gente:<\/p>\n\n\n\n
\n- Subida<\/strong>: 400\u2013600 m+\/h sostenibles<\/li>\n\n\n\n
- Llano<\/strong>: 5\u20136 km\/h caminando r\u00e1pido<\/li>\n\n\n\n
- Bajada<\/strong>: muy variable (no contarla como \u201cregalo\u201d)<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n
Pero ojo:
estos n\u00fameros solo tienen sentido si no paras cada poco<\/strong>.<\/p>\n\n\n\nEn fastpacking, parar mal rompe cualquier c\u00e1lculo.<\/p>\n\n\n\n
\n\n\n\nEl desnivel: el gran olvidado<\/h2>\n\n\n\n
Dos rutas de 30 km no tienen nada que ver si una tiene:<\/p>\n\n\n\n