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    Aventura de ultra running: 50 ultras en 2026 como regalo para mí mismo

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    Editorial: Desde Travesía Pirenaica, nos emociona compartir esta aventura firmada por Geert van Nispen, uno de los referentes europeos en autosuficiencia y larga distancia en montaña. Su reto en 2026: unir GR10, GR11 y HRP en un solo viaje. Aquí su relato, en primera persona.

    Este artículo es una traducción autorizada del original publicado por Geert van Nispen en su página web: Ultra running avontuur: 50 ultra’s in 2026 als cadeautje aan mezelf

    Algunas ideas se anuncian con estruendo. Con fuegos artificiales y redobles de tambor. Otras empiezan pequeñas. Casi inocentes. Un pensamiento durante una tirada suave. Una frase que se queda dando vueltas mientras el mundo a mi alrededor despierta. Esta idea pertenece a esa última categoría: cincuenta aventuras de ultra running en un solo año.

    Una idea que no me dejó en paz

    Este año cumplo cincuenta. Cincuenta años viviendo, aprendiendo, cayendo y levantándome. Cincuenta veranos, inviernos y todo lo que hay entre medias. Y en algún momento surge el deseo de no solo señalar ese momento, sino celebrarlo de verdad. No con un único gran hito, sino con un año lleno de movimiento, profundidad y aventura.

    El plan se vuelve claro: cincuenta ultras en un año. No un reto fugaz, sino una elección consciente. Un regalo para mí mismo. Cincuenta oportunidades de estar en el camino. Cincuenta momentos para detenerme mientras sigo avanzando.

    Por qué el ultra running

    El ultra running ya no es un deporte para mí. Es un lenguaje. Una forma de comunicarme conmigo mismo y con el paisaje por el que me muevo. Donde una maratón aún puede describirse con tiempos y planes, una ultra empieza justo donde el control comienza a evaporarse.

    Una ultra no pide velocidad, sino atención. Escucha. Adaptación. El ritmo pasa a segundo plano. La pregunta se vuelve: ¿cómo me siento? ¿Qué necesita mi cuerpo? ¿Qué me cuenta el sendero?

    Corro bajo la lluvia y bajo el sol. Por asfalto y por senderos ásperos. En silencio y en momentos en los que todo dentro de mí grita que parar sería lo más lógico. Y justo ahí, en ese borde deshilachado, ocurre algo. Los pensamientos se simplifican. Las preocupaciones pierden filo. Lo que queda es movimiento, respiración y el siguiente paso.

    El ultra running devuelve la vida a lo esencial. A la base de lo que somos.

    Lo que me hace

    En una ultra no hay dónde esconderse. El cansancio lo expone todo. La duda habla. La impaciencia también. Pero igual aparecen la alegría, el asombro y una forma profunda de calma.

    Me conozco de nuevo cada vez. No la versión que funciona bien cuando todo es cómodo, sino la que se mantiene en pie cuando algo roza, cuando oscurece, cuando los planes cambian y las expectativas deben soltarse.

    Cada ultra me moldea. No por momentos heroicos, sino por la acumulación de pequeñas decisiones: ¿sigo corriendo o me detengo? ¿Confío en mi experiencia o dejo que me arrastre la duda? Esas lecciones me acompañan fuera del sendero. Soy más paciente. Más suave. Y, al mismo tiempo, más firme.

    Los primeros pasos: Andalucía

    Supe pronto que este camino era el correcto. Las dos primeras ultras del año ya están hechas. Dos aventuras celebradas en la Andalucía más mágica. Me muevo por un paisaje que respira. Senderos ásperos, aire cálido, horizontes interminables. Cada subida exige respeto. Cada bajada, entrega. El ritmo de mis pasos se mezcla con el silencio de las montañas.

    Estas primeras ultras no son un inicio, sino una confirmación. Confirmación de que no se trata de tachar distancias, sino de vivirlas. De estar presente. De sentir cómo el cuerpo se coordina con el entorno. No llego a meta solo con las piernas cansadas, sino con la cabeza despejada. Esto es lo que busco. Así quiero celebrar mis cincuenta.

    Cincuenta veces elegir

    Cincuenta ultras en un año suena grande. Incluso desmedido. Pero lo sé: nunca tengo que correr cincuenta a la vez. Solo una. Hoy. Esta. Cada ultra es un capítulo. Algunas serán ligeras, casi juguetonas. Otras duras y confrontativas. Pero todas forman parte del mismo relato: elegir el camino incluso cuando no conoces el final.

    No corro para escapar, sino para estar más presente. Para celebrar que mi cuerpo puede. Que tomo el tiempo para hacerlo. Que me permito vivir de una manera que no siempre parece lógica, pero sí verdadera.

    Más allá de las ultras: intentos FKT

    Este año de celebración tendrá más capas. Para hacerlo aún más grande, habrá intentos FKT. Fastest Known Times. No carreras contra otros, sino contra el paisaje, las condiciones y sobre todo contra mí mismo.

    Los FKT exigen otra clase de agudeza. Combinan aventura y enfoque. Libertad y responsabilidad. Son intentos que no solo demandan lo físico, sino también lo mental.

    Me preparo, pero sé que el éxito nunca está garantizado. Justo eso es lo que me atrae: lo desconocido. El juego entre ambición y aceptación. Darlo todo sin aferrarme al resultado. Bailar con el tiempo.

    La coronación: Aventura de la Triple Corona Pirenaica

    Y luego está la aventura que corona todo esto. Mi Pyrenean Triple Crown Adventure. Un viaje épico, nunca antes completado. Las tres grandes rutas transpirenaicas, de costa a costa, en un solo relato continuo. De mar a mar. Montañas, valles, culturas y climas encadenados.

    Esto no es un proyecto. Es una expedición. Una oda a todo lo que amo del ultra running: estar días seguido en movimiento, vivir desde la mochila, depender completamente de lo que trae el sendero.

    Caminaré durante días. Dormiré cuando pueda. Comeré cuando haga falta. Tomaré decisiones basadas en experiencia e intuición. Esta aventura exige entrega total. Justo por eso se siente como el regalo definitivo.

    📋 La «Triple Corona Pirenaica» es un concepto inspirado en la renombrada «Triple Crown» del trekking en Estados Unidos. La Triple Corona estadounidense es un desafío que consiste en completar tres de las rutas de larga distancia más icónicas del país: el Pacific Crest Trail (PCT), el Appalachian Trail (AT) y el Continental Divide Trail (CDT). Estos senderos suman más de 12,000 kilómetros a través de algunos de los paisajes más impresionantes de Norteamérica. AQUÍ TODA LA INFORACIÓN SOBRE LA RUTA.

    Lo que significan cincuenta para mí

    Cumplir cincuenta no se siente como una frontera, sino como un inicio. No miro atrás con arrepentimiento, sino con gratitud. Por lo vivido, por las lecciones, por la gente y los caminos recorridos. Este año simboliza para mí tomar las riendas. Elegir en qué pongo mi tiempo. Dónde pongo mi energía. Cómo uso cuerpo y mente para vivir plenamente.

    El ultra running no es un fin en sí mismo, sino un medio. Una forma de ser fiel a lo que para mí importa: libertad, crecimiento, aventura y conexión.

    Una invitación para ti

    Puede que tú nunca corras una ultra. Puede que la idea de correr cincuenta te resulte totalmente ajena. Y está bien. Este relato no va de distancias ni de logros. Va de atreverte a elegir lo que te alimenta. De escuchar esa voz suave que pide espacio. Movimiento. Aventura, en la forma que sea.

    Si algo de esto te resuena, te invito a acompañarme. No literalmente, sino con atención. Con presencia. Con la conciencia de que el camino se abre mientras avanzas.

    Yo ya estoy en marcha. Cincuenta veces. Y cada paso es motivo de celebración.

    Outsiders x Travesía

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