Ruta a la Peña Oroel

Peña Oroel / Foto: Cherubino [CC BY-SA 3.0] Wikimedia Commons
Peña Oroel / Foto: Cherubino [CC BY-SA 3.0] Wikimedia Commons

La Peña Oroel es uno de esos sitios con magia y leyenda. Se dice que las hogueras encendidas en su cumbre fueron la señal para el comienzo de la Reconquista y también que constituye uno de los vértices del triángulo mágico que forma junto con San Adrián de Sasabe y San Juan de la Peña. Y como no, visita y vista obligada para lugareños y visitantes.

Si alguna vez has sentido curiosidad por esta montaña y te has preguntado si tú podrías subir, esta excursión es perfecta para iniciarte y ver cómo te sientes. Es una excursión apta para hacer con toda la familia y puede que sea el comienzo de una larga amistad.

Se trata de una ruta básica del Pirineo, aunque en sentido estricto la Peña Oroel no forma parte del Pirineo, sino que se enclava en la sierra exterior. Eso sí, si el día está despejado la vista de la cordillera del Pirineo es espectacular.


Cómo llegar

El acceso es muy fácil: desde Jaca tomas la carretera A-1205 y, antes de llegar a Bernués, verás un desvío que indica el Parador de Oroel. Allá vamos, a nueve kilómetros escasos de Jaca. Tomamos una estrecha, y preciosa, carretera que nos deja en el aparcamiento del Parador, donde dejamos el coche.


Itinerario: Ascensión a la Peña Oroel

La ruta no tiene pérdida: desde el mismo aparcamiento, frente a la fuente de piedra, verás una senda y un cartel con la ruta que vamos a seguir, que tiene la indicación PR-HU 66 y S7.

Comienza nuestro recorrido serpenteando entre un bosque de pinos, abetos y hayas, que cruzamos y dejamos atrás. Luego el camino se despeja y llegamos a las antiguas neveras. Podrás ver las construcciones antes utilizadas para almacenar nieve, y que permitían disponer de hielo en verano.

Ya estamos en el Collado de las Neveras, ya sabes de dónde le viene el nombre. Desde aquí tienes unas bonitas vistas en dirección sur.

Continuamos. Llegamos al desvío de la ermita de la Virgen de la Cueva,un lugar que también merece una visita. Tiene su propia tradición de leyenda, según la cual un pastor extrañado de que todos los días una de sus ovejas desapareciera para regresar a última hora, un día decide seguirla y descubre una cueva con un hallazgo sagrado, la imagen de la virgen.

Nuestro ascenso finaliza en la cima de la Peña Oroel (1.770 m). Podrás ver, además de impresionantes vistas del Pirineo que los paneles informativos te explican, la Cruz de Oroel, de hierro y con una altura de casi nueve metros.

Disfruta de las vistas del valle del Aragón, de buena parte de los Pirineos y, por supuesto, de Jaca.

En total el recorrido, nos ha llevado algo más de dos horas y media -ida y vuelta-, un dulce paseo -que puedes hacer con raquetas si el camino está cubierto de nieve-, culminado con un paisaje que por más veces que lo visites no deja de ser hermoso.