Progresión con crampones: 4 técnicas indispensables para cualquier alpinista

Técnicas de progresión con crampones / Foto: Asoggetti
Técnicas de progresión con crampones / Foto: Asoggetti

La progresión con crampones (lee nuestra guía para elegir unos crampones adecuados a tu actividades una técnica esencial si vas a hacer excursiones en montañas con nieve o hielo. Una técnica correcta te permitirá desplazarte con comodidad, sin producir un estrés innecesario en tus articulaciones y manteniendo tu estabilidad. Sin olvidar que de una buena técnica depende tu seguridad en montaña.

Para empezar, los crampones siempre deben acompañarse con un piolet, esto debido a que cualquier montañero no solo necesita que sus pies se adhieran perfectamente al suelo sino que también necesita que el resto de su cuerpo esté seguro y para esto el piolet es fundamental. Este accesorio te permitirá utilizar tus brazos para sostenerte cuando la pendiente sea muy empinada y así puedas defenderte mejor en el terreno. Sin olvidar de su uso en la técnica de autodetección sin hemos resbalado por una pendiente helada.

Índice

Técnica francesa

Con esta técnica de progresión con crampones se busca que todas las puntas del crampón toquen el suelo y que se vaya trazando líneas con los pies. De igual manera, es muy importante que el montañero evite dar pasos cruzando los pies para que el cuerpo mantenga un buen equilibrio y se tenga menor riesgo de sufrir una caída u otro tipo de accidente.

Del mismo modo, la técnica francesa tiene como objetivo facilitar el ascenso y descenso de pendientes, disminuyendo el esfuerzo y el cansancio de las piernas y los pies al realizar la caminata. Esto significa que con esta técnica el montañero podrá llevar un buen ritmo y al mismo tiempo, mantener la energía suficiente para culminar de manera exitosa su itinerario.

Para avanzar pendiente abajo usando esta técnica, es necesario separar las piernas y flexionar las rodillas, de modo que entonces tu centro de gravedad se encuentre entre tus pies. 

La técnica francesa se suele utilizar para ascender o descender en pendientes suaves, en las cuales nuestra flexibilidad de tobillos nos permita apoyar toda la planta del pie sobre el suelo. 

Técnica de pato

Esta técnica se suele utilizar en pendientes que empiezan en un nivel suave y terminan en un nivel medio o moderado. En este caso, únicamente será necesario que abras un poco los pies formando un ángulo, separando los talones y flexionando un poco las piernas. Los pasos deben ser cortos y se debe progresar de forma lenta para evitar caídas.

Por otra parte, es fundamental tener presente que al tener los pies formando un ángulo debes ser muy cuidadoso y evitar que los talones se rocen, pues se podría generar fácilmente un caída. Por esto, también es muy importante que no te apresures y que siempre te asegures de que los pies estén en la posición correcta.

Aunque no parezca necesario decirlo, en esta técnica de progresión con crampones debes llevar el piolet en forma de bastón, en caso de que requieras de un apoyo adicional para el ascenso de la montaña.

Técnica en puntas delanteras

Esta técnica de progresión con crampones se aplica en pendientes verticales de nieves muy duras, donde no se pueda apoyar todo el pie. Asimismo, el piolet se debe utilizar como apoyo para avanzar con mayor facilidad y para no perder estabilidad al desplazarse. En este caso, también se recomienda ir despacio y estar muy concentrado en los movimientos para que estos sean acertados y se pueda subir la pendiente sin ningún problema.

Técnica mixta

En esta técnica se busca combinar el estilo francés con el ascenso en puntas para que los pies y las piernas no se cansen demasiado. La idea es que con un pie se dé un paso clavando la punta del crampón en la nieve y con el otro se dé el paso apoyando todo el pie.

Luego se van alternando las técnicas para que se puedan relajar un poco los músculos, y también, para que los pies no permanezcan mucho tiempo en una misma posición y no se cansen tan rápido. La técnica mixta de progresión con crampones se suele emplear en pendientes moderadas donde el suelo tenga una buena estabilidad.