lunes, enero 25, 2021
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Cómo elegir unos crampones apropiados a tu actividad

¿Cómo escoger unos crampones apropiados a mi actividad? ¿qué tipos de crampones existen? ¿cuáles se ajustan mejor a mi bota? ¿cómo cuidarlos?. Estas son algunas de las preguntas que trataremos de resolver a continuación.

Si estás pensando en adquirir tus primeros crampones, quizás estés pensando que se trata de un artilugio muy técnico reservado solamente al alpinismo de dificultad. Esto no es así, o no necesariamente. Los primeros crampones, o más bien sus ancestros, datan de hace más de 2.000 años. Si bien, fue en el siglo XX, en los Alpes Occidentales, cuando su uso específico para actividades de montaña dio origen a los grandes avances y al crampón que conocemos hoy en día. En 1909, Henry Grivel, por encargo del ingeniero inglés Oscar Eckenstein, fabricaría los primeros crampones modernos (un modelo de 10 puntas dispuestas en la planta) y que proporcionaban ventajas antideportivas para los más puristas. Posteriormente, en 1929, su hijo Laurent añadiría las dos puntas frontales que supusieron una innovación clave en la conquista de los Alpes.

Volviendo al presente, los crampones son un elemento de seguridad y forman parte del equipo básico de montaña en invierno y del resto de estaciones, si se van a recorrer pendientes de nieve dura o helada, cuando las suelas de las botas no agarran. La mejor manera de escoger adecuadamente unos crampones será conocer la finalidad, pues actualmente los fabricantes se han encargado de diseñar modelos específicos a los diferentes usos en montaña. Al final del artículo veremos en concreto los crampones más indicados según la finalidad, pero antes, vamos a conocer la herramienta.

En este video de la Escuela Española de Alta Montaña, se explica cómo elegir y ponerse correctamente unos crampones.

Materiales y peso

Los crampones están fabricados principalmente de dos materiales, acero de diferentes tipos y/o aluminio.

  • Acero: se recomienda para alpinismo en general porque garantiza resistencia y durabilidad en terrenos nevados, helados y mixtos.

  • Aluminio: tiene la gran ventaja de la ligereza pero es mucho menos resistente y se desgasta rápidamente. Los crampones de este material están concebidos para un uso ocasional y se dirigen a esquiadores de montaña y excusionistas. Están pensados para la nieve y para ir dentro de la mochila. Desde luego, no están destinados para una vía que incluya secciones de roca ni escalada en hielo.

Existen modelos híbridos que combinan una parte trasera de aluminio (ligera) con una parte delantera de acero (resistente).

Partes de un crampón

Los crampones están formados por una parte trasera y una parte delantera, donde se sitúan las puntas, unidas por un puente de unión, un sistema de fijaciones y “opcionalmente” unos antizuecos.

Sistema de unión

El sistema de unión es regulable para adaptarse al tamaño de la bota. Los más habituales consisten en una barra metálica, un sistema de railes tipo caja (prácticamente desaparecido), o un cordino Dyneema en los sistemas de unión más flexibles (esquí). El tornillo que servía para regular la longitud, hace tiempo que fue sustituido por otros mecanismos más eficaces tipo pasador. Según el sistema de unión entre la parte trasera y la parte delantera, los crampones se pueden clasificar como:

  • Articulados: Se usan para esquí y montaña en general. Son los que mejor se adaptan a una bota flexible pero que colocados en una suela rígida, funcionan casi tan bien como unos crampones rígidos o semirrigidos.

Crampón articulado / Modelo semiautomático STALKER de CAMP.

  • Semirigidos: Se usan para montaña en general pero también para terrenos técnicos, desde camintas sobre nieve, hasta escaladas en hielo. La preferencia por la consistencia semirrigida ha aumentado y parecen haber sustituido en la mayoría de casos a los modelos rígidos. Posibilitan cierta flexibilidad que les permite adaptarse a cualquier tipo de bota rígida y en terrenos mixtos, funcionan mejor que unos rígidos.

Crampón semirígido / Modelo semiautomático Alpinist Combi de Salewa.

  • Rígidos: están diseñados para la escalada técnica en hielo y para ser usados con botas muy rígidas. Su mayor rigidez proporciona mejor soporte y menor gasto de energía. Este modelo tipo caja está prácticamente extinguido.

Crampón rígido / Modelo automático Rambo 4 de Grivel.

Puntas

Normalmente los crampones traen 12 puntas para los modelos de alpinismo clásico, 10 en los modelos más ligeros de esquí y 14 en los más técnicos para escalada en hielo. En los modelos de 12 puntas, 10 puntas se distribuyen en la planta de la bota, siguiendo el contorno, y evitando así el efecto rail que provocan las puntas alineadas. En la puntera de la bota, se colocan de manera frontal las otras dos puntas. De los dos partes que forman el crampón, 4 puntas se sitúan en la parte trasera y el resto en la parte delantera, dependiendo del modelo.

Las puntas delanteras del crampón se utilizan para pendientes fuertes, donde no es posible apoyar todo el pie en el suelo. Los modelos técnicos, además de las dos puntas frontales, cuentan con una segunda fila de puntas secundarias que apuntan hacia adelante. Son ideales para corredores invernales y avanzar de frente a la pared por pendientes moderadas y fuertes, y escalada en hielo y mixto. En los modelos más técnicos, las puntas frontales son verticales en vez de horizontales, imitando la punta de un piolet y en algunos, las dos puntas se sustituyen por una sola punta que permite insertarla dentro de una grieta.

Este tipo de crampones tecnicos, permiten reemplazar, ajustar o reconfigurar las puntas.

Sobre nieve las puntas horizontales trabajan mejor, ofreciendo mayor resistencia que las puntas verticales.

Fijaciones

El sistema de fijación es lo que permitirá que el crampón permanezca adherido a la bota y no se salga. Hay tres tipos de fijaciones: correas, automáticos y semiautomáticos.

  • Correas o universal: este tipo de fijaciones son las más versátiles, ya que permiten fijar los crampones a cualquier tipo de bota. En la parte delantera suelen incorporar una fijación plástica. Este sistema no es tan preciso y resulta un poco más difícil de ajustar.
  • Automáticos: solo sirven con botas que además de tener reborde en la parte trasera, tengan reborde en la parte delantera. Este tipo de fijaciones aparecen en los modelos más técnicos y en los modelos ultraligeros dedicados al esquí de montaña, donde resultan ideales. El crampón se fija a la parte delantera mediante una puntera de alambre y una talonera en la parte trasera. Son fáciles de colocar y muy precisos, pero es fundamental que se ajusten perfectamente a nuestra bota. Antes de comprar unos crampones, probarlos con las botas que se van a utilizar y revisar con el tiempo el desgaste del cerco. Estos crampones incorporan un anillo-tobillera para no perderlos en caso de que se suelten.
  • Semiautomáticos o hibridos: igual que en los modelos automáticos, incorporan una talonera en la parte trasera. La parte delantera se ajusta mediante correas y una pieza plástica. Están indicados para botas rígidas y semirigidas con reborde en la parte trasera. Son fáciles de colocar. Igual que con los automáticos es fundamental comprobar que la bota se adapte perfectamente al crampón y que la bota disponga de este reborde.

Modelo Vasak de Petzl. Izquierda: con talonera y opcionalmente con fijación automática delantera. Derecha: modelo de correas.

Antizuecos / Antiboots

Son dos piezas de goma que se colocan en la suela del crampón, que impiden que la nieve se acumule formando zuecos y así las puntas puedan penetrar en la nieve. De esta forma, el alpinista no tiene que estar golpeando constantemente el crampón y se reduce el riesgo de caídas, especialmente en las bajadas.

En montaña en general, es imprescindible que siempre uses crampones con antizuecos. Si no los traen, seguramente puedas comprarlos aparte o fabricarlos tu mismo.

En el caso de los Leopard de Petzl el antizueco se vende por separado.

Orientación del marco

Hay dos opciones de orientación del marco: vertical y horizontal. Los marcos horizontales se han vuelto más comunes porque ofrecen mejor flexión al caminar y casi todas las prestaciones de un marco vertical.

Los crampones orientados verticalmente, de tipo caja, resultan más rígidos y se usan básicamente con botas de plástico y botas muy rigidas para escalada de cascadas de hielo. En la actualidad, han sido reemplazados en la mayoría de casos por los marcos horizontales.

Ajuste del crampón

El rendimiento y seguridad de los crampones dependerá de la compatibilidad con la bota, pues el tipo de calzado determina el resto de las opciones disponibles. Conocer si la suela es rígida, semirígida o flexible determinará en gran medida el tipo de crampón y el tipo de fijación. Las suelas rígidas ofrecen mejor ajuste que las suelas flexibles.

Unas botas muy fléxibles tipo zapatilla no están diseñadas para caminar con crampones. En todo caso, las botas más flexibles irán mejor con un crampón articulado que se adapte a la pisada y fijaciones de correas. El tipo de bota que puedes usar en verano, normalmente no llevará el reborde para una fijación trasera y a no ser que tengas más de unos crampones, la única opción serán los de correas.

Presta atención a la punta y el talón, comprueba que se ajusten perféctamente a los ribetes y que las puntas frontales sobresalgan 2-2,5cms. Practica en casa o en un lugar cómodo el modo de colocarlos y recuerda que hay un crampón para cada pie. Si al colocarte unos crampones de correas sin atarlas, el crampón se sostiene al levantar el pie, es que están bien regulados. En los automáticos y semiautomáticos, las taloneras suelen incorporar una rosca de ajuste micrométrico.

Fíjate en que la barra que regula la longitud del crampón no sobresalga por detrás, caso de un pie muy pequeño, lo que podría provocar enganchones y tropezones, pero que tampoco quede haste el tope de su longitud. Deberían sobrar al menos un par de muescas.

A la hora de colocar unos crampones de correas comprueba que la hebilla queda por el exterior, eso significa que son del pie correcto. Elimina las revueltas de la cinta plana, pásala por la hebilla de delante de fuera a dentro y por la de atrás de dentro a fuera. Rodea la bota por delante y ajusta con el cierre rápido. Comprueba que no sobra demasiada cinta y córtala o enróllala para que no provoque enganchones. Recuerda que los crampones son lo último en colocar. Primero se colocan las polainas y cubrebotas, y después el crampón.

Los mejores crampones son los que están destinados al tipo de actividad que vayas a realizar. A la hora de comprar unos crampones, pruébalos con las botas que vayas a utilizar y si usas más de un par, pruébalos con todas. Cualquier crampón no vale para cualquier bota.

Mantenimiento de los crampones

Pon a secar los crampones después de cada salida y pasales un trapo para retirar toda la humedad antes de guardarlos, envueltos en una tela.

Lubrica las partes móviles. Comprueba que los tornillos y tuercas están bien apretados y aflójalos para que el crampón descanse, si no los vas a usar en mucho tiempo.

Afila sus puntas manualmente con una lima fina de metal. Solamente por el canto. Las puntas que más se desgastan son las de delante. No las afiles excesivamente, solamente si vas a realizar rutas técnicas de hielo, y si son de aluminio doble cuidado, están concebidos para nieve y se desgastarán rapidamente.

Sustituye las correas si ves que están desgastadas. Igual con el resto de piezas, si es que eso es posible. Antes de salir de casa, examina los crampones y comprueba que estén en buen estado.

Escoger unos crampones de acuerdo a mi actividad

Bueno, pues ya conocemos todas las características de un crampón pero ahora llega el turno de escoger los que mejor se adapten a nuestra actividad. Los fabricantes han diseñado modelos específicos para cada uso en montaña y esto es fantástico, pero complica tomar una decisión, aunque tranquilo, no será tan difícil.

Aquí cada uno podrá tener sus preferencias por una u otra marca y encontrar unos crampones equivalentes pero por simplificar, nos hemos fijado en la marca Petzl. Una marca conocida por todos de reputada experiencia y calidad en sus productos.

Minicrampones y Suelas antideslizantes

Sirven para cuando no hace falta usar crampones. Para aproximaciones por terrenos fáciles, correr por nieve o salir a por el pan en Madrid después de la borrasca Filomena. No sustituyen a unos crampones de verdad. En otras marcas, los minicrampones aparecen con una forma más parecida a la de un crampón tradicional.

Suela antideslizante SPIKY PLUS de Petzl

Suelas antideslizantes Spiky Plus

Las suelas antideslizantes Spiky Plus pueden colocarse en cualquier tipo de calzado para aumentar la tracción en las superficies heladas y resbaladizas. Disponibles en diferentes tallas: Talla 1 (hasta 41), Talla 2 (42 a 45) y Talla 3 (46 en adelante).


Crampones ultraligeros

Diseñados para el esquí de montaña y progresión por nieve. Si lo que estás buscando son unos crampones para usar en nieve cuando vas a hacer esquí de montaña y que ocupen y pesen muy poco dentro de la mochila, este tipo de crampones fabricados en aluminio serán la mejor opción. También serán una opción ideal para un uso muy ocasional, como una travesía en verano tipo vuelta al Aneto, en la que viajarán durante 3 días dentro de la mochila para ser usados 10 minutos. Cuidado en este tipo de travesías con usarlos en los tramos de rocas que a veces se suceden entre un nevero y el siguiente. Si no piensas quitártelos, quizás deberías pensar en un modelo más clásico para montaña en general.

Modelos LEOPARD LLF y LEOPARD FL de Petzl: crampones ultraligeros de 10 puntas gracias a su fabricación con aluminio. Destinados para esquí de montaña y progresión por nieve. El sistema de unión flexible de las partes delantera y trasera CORD-TEC les proporciona una gran compacidad durante el transporte. La diferencia está en el tipo de fijaciones.

LEOPARD LLF / LEOPARD FL

LEOPARD LLF: con fijaciones LEVERLOCK FIL. Para botas con reborde delantero y trasero.

LEOPARD FL: con fijaciones FLEX LOCK. Para utilizar con botas para marcha y aproximación, sin reborde delantero ni trasero.


Modelo híbrido

Con parte delantera de acero y parte trasera de aluminio, para las aproximaciones y el esquí por terreno glaciar.

Modelo IRVIS® HYBRID de Petzl

Modelo híbrido de aluminio y acero: Irvis Hybrid.

Los crampones IRVIS HYBRID tienen una parte delantera de acero y una parte trasera de aluminio que les proporciona una excelente relación prestaciones/tecnicidad/peso y la posibilidad de cramponear en hielo. El sistema de unión flexible de las partes delantera y trasera CORD-TEC les proporciona una gran compacidad durante el transporte. El sistema de fijación LEVERLOCK UNIVERSEL permite adaptarse a cualquier puntera de bota. Crampones de 10 puntas con ANTISNOW y bolsa de transporte incluidos.


Crampones ligeros de esquí

Crampones para los que buscan algo más resistente y duradero que permita cramponear el hielo.

Modelo IRVIS de Petzl: Crampones de 10 puntas, ligeros y compactos, para recorridos por nieve y esquí de montaña. Fabricados en acero con un grosor reducido.

Modelo IRVIS con Fijaciones LEVERLOCK UNIVERSEL / Fijaciones FLEXLOCK.

LEVERLOCK UNIVERSEL: para botas con o sin reborde delantero y reborde trasero.

FLEXLOCK: para botas sin rebordes.


Alpinismo clásico en general:

Crampones de 12 puntas para alpinismo clásico, terreno glaciar y corredores de nieve. Este tipo de crampones se fabrican en acero por lo que son más resistentes que los que hemos visto anteriormente y también algo más pesados dependiendo de las fijaciones, entre 770g y 892g para el siguiente modelo de petzl. Un sistema de correas te servirá también para usar con las botas de verano, tenlo en cuenta si no estas dispuesto a caminar con unas botas toscas de invierno para usar los crampones un ratito.

Modelo VASAK de Petzl

Modelo VASAK con Fijaciones LEVERLOCK UNIVERSEL / Fijaciones FLEXLOCK.

LEVERLOCK UNIVERSEL: para botas con o sin reborde delantero y reborde trasero.

FLEXLOCK:para botas sin rebordes.


Alpinismo técnico

Si todo lo anterior se te queda corto y practicas rutas de dificultad con grandes resaltes de hielo, cascadas verticales y mixtos que quitan la respiración, necesitarás unos crampones de alpinismo técnico. Este tipo de crampones son más rígidos, de 12-14 puntas, con puntas frontales en forma de T y un dibujo que simula al de la hoja un piolet, para penetrar en hielo duro y terrenos mixtos. Son algo más pesados que los modelos anteriores (810g-840g) si comparamos el mismo modelo de fijaciones. En este tipo de crampones, las fijaciones automáticas y semiautomáticas se imponen.

Modelo SARKEN de Petzl

Crampón para alpinismo técnico SARKEN.

Crampones SARKEN para alpinismo técnico, con fijación LEVERLOCK UNIVERSEL. Las puntas frontales en forma de T permiten una buena penetración en hielo duro y un buen confort en terreno mixto, a la vez que ofrecen una buena estabilidad en nieve.


Escalada en hielo

Si lo tuyo es la escalada de cascadas de hielo necesitarás unos crampones especialmente diseñados para hielo, de 14 puntas. Igual que en los modelos técnicos, se imponen las fijaciones automáticas y semiautomáticas. Aparte de un diseño de puntas frontales y secundarias especialmente pensado para las distintas formas del hielo, este tipo de crampones permiten sustituir las puntas frontales prolongando la vida util del crampon y permitiendo variar la forma a punta asimétrica o convertirlos en monopunta.

Modelo LYNX de Petzl

Crampón para escalada en hielo y mixto: LYNX.

Los crampones LYNX son un modelo polivalente para escalada en hielo y mixto. Con puntas frontales modulares (monopunta corta/larga, bipunta o bipunta asimétrica), se adaptan a cualquier recorrido difícil, desde corredores de nieve hasta escalada en hielo y mixto. Son compatibles con la mayoría de botas de montañas, con o sin reborde delantero, gracias a las fijaciones LEVERLOCK UNIVERSEL. La vida útil de los crampones se puede prolongar reemplazando las puntas frontales.


Escalada en hielo, mixto y dry tooling

Modelo DART de Petzl

Crampón para escalada en hielo, mixto y drytooling: DART.

Técnicos y ligeros, los crampones DART están diseñados para la escalada en hielo, el mixto y el dry tooling. Con puntas frontales modulares (monopunta corta/larga, bipunta o bipunta asimétrica), se adaptan a cualquier recorrido difícil, desde corredores de nieve hasta dry tooling. Los apoyos son estables, con cualquier tipo de relieve de hielo (en forma de coliflor, pétalos…), gracias a las medias puntas laterales. La disposición de las puntas permite gancheos precisos y eficaces. La vida útil de los crampones se puede prolongar reemplazando las puntas frontales o los bloques delanteros.


Crampones monopunta para atornillar a la bota

D-LYNX

Crampones monopunta para atornillar a la bota: D-LYNX.

El atornillado de los crampones monopunta D-LYNX, directamente en las botas, permite una considerable reducción del peso y ganar en rigidez. La forma y el ángulo de las puntas se han diseñado para los expertos del dry tooling, del mixto y de la escalada en hielo. El D-LYNX proporciona más precisión de pegada gracias a la regulación de su punta frontal delante/detrás.

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