El senderismo en zonas nevadas es una experiencia magnífica, pero que también implica diversos riesgos; aquí te explicaremos desde cero, las recomendaciones básicas que debes tener en cuenta sobre cómo caminar en la nieve, consideraciones importantes para principiantes, pero que también pueden ser de utilidad para afinar detalles si ya cuentas con cierta experiencia.

El equipo básico

A continuación algunos elementos esenciales del equipo que debes conocer; además de la indumentaria, te recomendamos comprar primero las botas de nieve que mejor se ajusten a tus pies, considerando no sólo la talla, sino también la flexibilidad, el terreno y la cantidad de horas al día que las estarás usando; y en función de sus características, elegir los siguientes artículos básicos.

Las raquetas de nieve

Son un elemento de gran ayuda, particularmente para recorrer zonas de nieve que no tienen pendientes demasiado pronunciadas; son elementos que se adaptan a nuestro calzado y nos permiten “flotar” sobre la nieve para poder andar más fácil.

Es importante considerar su capacidad para soportar el peso, no sólo el corporal, sino que debes calcular también el peso en caso de cargar con mochila o demás equipo; unas raquetas demasiado pequeñas, pueden provocar que nos hundamos continuamente si no tienen el tamaño suficiente, o por el contrario, si son demasiado grandes para nuestro cuerpo, será complicado maniobrar.

También existen algunas más completas que son ajustables, lo cual resulta una opción más conveniente; y para empezar las de paseo o las de montaña, serán una alternativa más accesible que las de competición, ya que en este caso se requieren mayores habilidades.

Sólo ten presente que así como resulta mala idea usarlas en pendientes pronunciadas, también es un riesgo no tomar las previsiones debidas sobre nieve dura.

Las raquetas de nieve / Foto: Greg Rakozy

Las raquetas de nieve / Foto: Greg Rakozy

Crampones

Los crampones son unos elementos con puntas metálicas, los cuales se adhieren a la parte inferior de las botas de nieve, y se utilizan para un mejor agarre, particularmente en zonas de nieve dura o donde se tienen pendientes pronunciadas, incluso verticales.

Han venido desarrollándose desde hace más de un siglo, y para encontrar el tipo que mejor se adapte a tus necesidades es importante determinar que tipo de recorrido piensas realizar.

Mientras más pronunciada o escarpada sea la pendiente, será de mayor utilidad tener picos más puntiagudos que se puedan clavar mejor en el hielo, aunque también existen puntas en “T” o monopunta, que te servirán para escaladas mixtas. En todo caso se debe combinar su uso con un piolet.

Piolet

Claro que los bastones de esquí también son de utilidad para mantener el equilibrio, pero no pueden sustituir en situaciones más complicadas al piolet. El piolet es un elemento indispensable que te aportará mayor seguridad.

El piolet no sólo se utiliza como una especie “de gancho” para ayudarnos a subir y mantener el equilibrio, sino que también resulta de gran utilidad en caso de caída o deslizamiento para sujetarnos con mayor rapidez y facilidad. El piolet de bastón es el más recomendado para secciones que no tienen pendientes demasiado pronunciadas, un piolet más técnico será más útil cuando la pendiente llega a ser mayor a 45º y un piolet de tracción será indispensable si escalaremos zonas con pendientes superiores a un ángulo de 70º.

Elementos de seguridad en alpinismo como el piolet y los crampones / Foto: Asoggetti

Elementos de seguridad en alpinismo como el piolet y los crampones / Foto: Asoggetti

Considera el clima

Es importante considerar las condiciones climáticas del lugar de acuerdo al momento en el que se realizará la actividad; generalmente entre primavera —ojo a principios de primavera, cuando existen aún acumulaciones de nieve importantes y la temperatura va subiendo— y verano existe menor riesgo de avalanchas, aunque este tipo de condiciones pueden cambiar de forma súbita, así que es mejor confirmar las condiciones locales del día.

Considera que una mañana muy fría, o al atardecer, la nieve suele estar más dura y hasta casi congelada, lo cual se puede volver también en un peligro que es importante tener en cuenta.

Formas de caminar sobre la nieve
Para saber como caminar en la nieve de forma segura, también te será de utilidad conocer algunas técnicas básicas:

Para subir

En ascensos ligeros, pero que se perciben un tanto resbaladizoas, la técnica del pato es de utilidad; es decir, abriendo las plantas del pie —como los pingüinos—, y dando pasos grandes apoyándonos primero en la parte interna del pie.

Para zonas más empinadas es de utilidad el paso americano, que es similar, aunque primero se extiende un pie para apoyarnos, y después se lanza el otro para llegar al lugar, de modo que el mayor esfuerzo corre en un pie a la vez, aunque si te cansas puedes intercambiarlos; y también será de ayuda el uso del piolet.

Si además de pronunciado, la nieve está dura, el estilo francés será más seguro; es decir con pasos cruzados y en zigzag, aunque en este caso las puntas de los pies deben apuntar ligeramente hacia la pendiente para tener un mayor contacto y agarre con el suelo; claro que en este caso también será esencial tanto los crampones como el piolet.

Para bajar

Si estás en condiciones de nieve suave, lo mejor será descender con los pies abiertos, aunque apoyándonos en los talones y manteniendo las puntas de los pies apuntando al cielo; pero esto se debe hacer con cuatela, en función de la práctica y lo pronunciado del terreno.
En caso de nieve firme, se tendrá que descender con ayuda de crampones y piolet, con los pies más abiertos un tanto al estilo pato, pero también flexionando las rodillas para equilibrar de mejor forma nuestro cuerpo; en caso de vértigo o inseguridad, lo mejor es concentrarse en la pendiente y cómo avanzar.

Recomendaciones finales

Será importante en todo caso permanecer atentos al terreno y mantener siempre los ojos bien abiertos; no bastará con enfocarnos en el siguiente paso, también será de utilidad considerar la ruta por delante para poder realizar los ajustes a tiempo; por ejemplo si estamos por abordar un descenso empinado, debemos colocarnos los crampones con antelación a él, una vez que nos lo encontremos ya estamos en zona de riesgo.

Recuerda también que en condiciones de nieve dura no se debe caminar de puntillas, es mejor tratar de apoyarnos con toda la planta del pie, o con alguno de los estilos antes mencionados.

Si no conoce el terreno lo mejor es acudir con guía u observar la progresión de personas con experiencia. No decidas explorar zonas desconocidas sin tener la experiencia suficiente, puedes encontrar precipicios, grietas u otras zonas de riesgo que puedan comprometer nuestra actividad, y desde luego nuestra salud e integridad física..

Ante cualquier duda consulta a los expertos, y opta por equipo de calidad para asegurar una mayor duración y eficiencia de tus herramientas, así como seguridad.

 

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