Las ampollas son un problema más grande de lo que aparenta, y si te gusta la realización de actividades al aire libre, te será de utilidad conocer las interesantes conclusiones de una reciente investigación realizada por científicos de los Estados Unidos sobre como pueden evitarse, pues la solución en realidad puede ser más simple de lo que creías.

El problema de las ampollas

Las ampollas son una reacción natural del organismo para proteger la piel de los daños sufridos por quemaduras o fricción intensa; y aunque en un principio aparentaría ser sólo una pequeña molestia, en realidad sus efectos y consecuencias pueden llegar a mayores dimensiones, más aún cuando realizamos actividades al aire libre.

En el estudio conducido por los investigadores Robert M. Worthing (Wake Forest University School of Medicine), Raechel L. Percy (Universidad de Kentucky) y Jeremy D. Joslin (New York Upstate Medical University), también se investigaron con rigor científico diversos datos acerca del impacto de las ampollas en los pies durante las actividades en el outdoor.

Entre los datos sobresalientes destaca que en realidad la presencia de ampollas es algo bastante común, los corredores de aventuras o de ultramaratones, reconocen su incidencia hasta en un 76% de ocasiones, el personal militar hasta en un 77% y en los practicantes del senderismo se reporta la presencia de este malestar entre un 54 y un 86% de ocasiones; es decir, es muy probable que llegues a padecer este tipo de afecciones si realizas ejercicio al aire libre.

Pero no sólo se trata de un incidente bastante común, sino que en realidad también puede ser muy molesto y complicar el desempeño físico; o al menos esa fue la opinión de un 40% de los corredores de ultramaratones, quienes reconocieron que la presencia de ampollas era algo que mermaba su rendimiento durante la competición.

Aunque el impacto de las ampollas no sólo se percibe a nivel individual como una molesta e incluso dolorosa irritación que puede ser capaz de afectar severamente el desempeño, sino que en términos más amplios, esto también puede representar un impacto con cifras millonarias cuando se mira en rangos más extensos.

Prevención de las ampollas en actividades en el outdoor / Foto: Nacho-Gallego (flickr)

Prevención de las ampollas en actividades en el outdoor / Foto: Nacho-Gallego (flickr)

Por ejemplo, un centro de reclutamiento de la Marina de los EEUU en el estado de California, reportó gastos anuales por alrededor de 690 mil dólares debido a las ampollas; por lo que cada vez existe mayor interés por conocer formas efectivas para evitar o reducir este problema.

Cabe señalar que se ha documentado que en la aparición de ampollas no interviene solo la fricción en la piel, sino que también tienen un papel importante otros factores, como viene siendo el nivel de humedad, la temperatura que se puede llegar a alcanzar, el tiempo durante el cual se extiende la actividad, las características de la piel de cada persona, así como también las cualidades del calzado.

No obstante, que el objetivo primordial de la investigación, era tratar de determinar si había algún método del que se tuviera certeza acerca de su eficiencia en la prevención de ampollas en los pies durante actividades al aire libre, acerca de lo cual llegaron a interesantes resultados.

La investigación

Esta investigación se trató esencialmente de un análisis de la evidencia científica a la fecha (50’s-2017); es decir, no se realizaron experimentos, sino que se hizo una extensa búsqueda para analizar los resultados de diversas investigaciones científicas alrededor del mundo, donde se buscaron conclusiones acerca de diferentes alternativas para tratar de prevenir la aparición de ampollas en los pies.

Principalmente se detectaron 3 tipos de prácticas encaminados hacia este objetivo: las calcetas de diversos materiales y texturas, los antitranspirantes y los métodos de aislamiento; y se pretendía averiguar si alguna de estas vías generaba mayor o menor protección para evitar ampollas.

La motivación para realizar esta investigación, surgió precisamente del problema que existe en torno a que no se tiene un consenso médico ni teórico acerca de qué método es más eficiente para evitar la aparición de ampollas; pues aunque se ha desarrollado a un nivel comercial un gran mercado al respecto —donde se llegan a realizar también múltiples promesas y ventajas—, en la realidad es escaso el respaldo científico que estos métodos poseen, por lo que se intentó llegar a alguna conclusión más clara al respecto.

Para la elaboración de esta investigación, se localizaron un total de 869 estudios científicos en al menos 11 idiomas alrededor del mundo; no obstante que al final sólo 11 de estos cumplieron con los requerimientos preestablecidos para que pudieran obtener datos fehacientes y medibles de acuerdo a la metodología diseñada para el estudio.




Las conclusiones

Tras el análisis de toda la evidencia disponible, los científicos concluyeron que no había evidencia confiable para asegurar que alguno de los tres tipos de soluciones principales propuestas pudiera ofrecer alguna ventaja o notoria cualidad que pudiera asegurar la prevención en la formación de ampollas en los pies.

Y aunque ni las calcetas especiales, ni los sistemas de barrera, ni los antitranspirantes ofrecen una marcada diferencia que garantice su eficiencia, los investigadores concluyeron que con la cinta de papel o tape, sí era posible demostrar una moderada tendencia a reducir el índice de aparición de ampollas.

Es decir, con algo tan simple como un tape o esparadrapo, es posible proteger la piel para reducir el riesgo de ampollas, eficiencia que aún no han logrado demostrar otro tipo de técnicas, materiales y métodos de protección de pies.

Esto coincide con las prácticas realizadas en otros deportes y actividades físicas como la gimnasia o la calistenia, donde se involucra fricción intensa en las manos; ya que por ejemplo, aunque se ha desarrollado también una industria con guantes y calleras de diversos materiales, en la realidad los principales profesionales de esta actividad, como vienen siendo los atletas olímpicos, prefieren elaborar sus propias protecciones a partir de tape o esparadrapos, pues además de que ofrece una gran protección, pueden adaptarse de forma precisa a las dimensiones de cada persona.

Claro que, al igual que concluyeron los científicos, aún hacen falta más estudios e investigaciones al respecto, aunque al menos se tienen ya pistas importantes acerca de como reducir el riesgo de ampollas ante la realización de ejercicios al aire libre.

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