Camino de Santiago con niños

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Niño Adulto / Pixabay

La peregrinación a Santiago de Compostela también es una oportunidad para conocer sitios y culturas, además de compartir con otras personas. Por ello, cada día aumenta el número de familias que se interesan en llevar a cabo esta ruta. Seguidamente, se presentan algunos aspectos que se deben considerar para realizar el Camino de Santiago con niños.

Consejos para hacer el Camino de Santiago con niños

Hacer el Camino de Santiago con niños no es algo sencillo, ya que, si no se planifica bien, puede llegar convertirse en una aventura bastante complicada. Lo principal es que se tenga en cuenta la siguiente serie de consejos útiles para que la peregrinación sea una experiencia agradable para toda la familia.

Edad mínima de los niños

Aunque no se ha establecido un mínimo de edad para que un niño pueda hacer el Camino de Santiago, los especialistas recomiendan que los niños sean mayores de 3 años, ya que a partir de esta edad comienzan a tener mayor conciencia del significado de la peregrinación y además pueden disfrutar más del viaje.

Para niños menores de 6 años se aconseja el empleo de un carrito infantil de montaña para los casos en que estén con sueño o cansados. Lo ideal es que tengan más de 7 años para que tengan mayor agilidad al momento de realizar las etapas.

Seguir el Camino Francés

La ruta más popular para hacer en familia y la que tiene más cantidad de albergues es el Camino Francés. Un plan adecuado es recorrer únicamente los últimos 100 kilómetros del mencionado camino. El recorrido desde el poblado de Sarria hasta Santiago de Compostela resulta ser de mucha diversión para los menores y es menos extenso.

Sin embargo, cada una de las otras rutas del Camino de Santiago tiene sus características propias y el número de etapas también es diferente. Por esta razón, hay familias que se deciden por transitar cualquiera de los demás caminos.

Época del viaje

La mejor época del año para hacer el Camino de Santiago con niños es en primavera u otoño, debido a que no son tan extremas las condiciones del clima. De igual modo, el comienzo o el fin del verano también son épocas adecuadas para hacer la peregrinación.

Se recomienda que, de acuerdo con la época elegida, se planifiquen la ruta y los tramos. Esto se debe a que el clima puede variar de una zona a otra.

Distancia de las etapas

Cuando se planifica hacer el Camino de Santiago con niños, la distancia de cada etapa no debe ser mayor de 15 o 20 kilómetros. Si su edad está entre 7 y 12 años, se deben pensar etapas más cortas en los primeros días del recorrido. Las familias que están acostumbradas a ejercitarse y hacer deporte, pueden aumentar este kilometraje.

La recomendación es hacer jornadas de 3 a 4 horas caminando por día. Se aconseja establecer descansos de mínimo 5 minutos por cada hora de caminata y consumir alimentos ricos en el aporte de energía, como barritas de cereales, zumos, fruta fresca o frutos secos.

Caminar en la mañana

Si haces la peregrinación a Santiago con niños de 7 a 12 años, lo recomendable es comenzar a caminar por la mañana para evitar el calor intenso de las horas de sol más fuerte. Se puede dejar de caminar a la hora de comer y establecer que las tardes queden libres para el descanso de toda la familia.

Elegir el calzado adecuado

Toda la familia debe utilizar un calzado adecuado para hacer el Camino de Santiago y así prevenir situaciones dolorosas e incómodas, como las rozaduras y ampollas en los pies.

Se sugiere adquirir el calzado con bastante tiempo antes de emprender la peregrinación y probarlo suficientemente. De manera especial, los niños tienen que haberse adaptado al calzado antes de iniciar esta aventura.

También es conveniente que cada miembro de la familia lleve su propia mochila y para ello, se debe verificar antes si el niño puede cargar ese peso.

Preparación previa

Para despertar en los niños curiosidad por el viaje a Santiago y motivarlos, una idea excelente es comenzar a hacer los preparativos del viaje y lograr que se vayan interesando en él, con varios meses de anterioridad. Es posible buscar mapas, libros y más información detallada en Internet.

Es importante realizar una preparación física con anterioridad al viaje, tanto para los niños como para los adultos. Si no se suelen hacer actividades físicas, se aconseja que unos meses antes de iniciar el recorrido se hagan caminatas cortas y progresivamente aumentar la duración y por distintos tipos de suelo.

De este modo, los niños se irán preparando y podrás evaluar cuanta resistencia tienen. En el caso de aquellos menores que no soporten una caminata por más de 15 minutos continuos, será difícil que puedan efectuar con agilidad cada una de las etapas.

Entretenimiento en el camino

Al final de cada etapa, en la localidad que se encuentren, pueden hallar diversas posibilidades de entretenimiento, desde las visitas a pequeños museos o monumentos, hasta ir a playas fluviales para disfrutar de un baño o realizar varias actividades acuáticas como un paseo en canoa.

Además, por ejemplo, en Palas de Rei, te puedes dirigir hasta la Granxa Arqueixal donde las familias tendrán la oportunidad de efectuar actividades educativas y de agroturismo con los niños.

Recurrir a agencias especializadas

Si el tiempo no te permite preparar con anticipación el viaje y tampoco eres muy conocedor de la zona, tienes la opción de decidirte por seleccionar uno de los viajes organizados para hacer el Camino de Santiago con niños.

Existe un gran número de agencias que cuentan con programas para llevar a cabo esta aventura junto a otras familias. Ellas se encargan de la organización del viaje y todo lo relacionado con el alojamiento y las actividades para entretener a los niños durante la ruta.

Conclusión

Como has visto, hacer el Camino de Santiago con niños, a pesar de parecer muy complicado, puede hacerse sin ningún problema. Solamente es necesario realizar una buena planificación previa y buscar la mayor información posible en los sitios adecuados.

Realizar este viaje, además de permitirle a la familia hacer ejercicio físico, admirar la naturaleza y conocer lugares pintorescos, será de mucha utilidad en el fortalecimiento de los vínculos entre todos los miembros del grupo familiar.