El barranco del Joc de l’Oca

El paso del tiempo ha formado en Montserrat muchos barrancos, canales y cuevas. Algunas de estas hendiduras caprichosas se pueden recorrer sin ayuda de ningún medio técnico, pero hay otras para las que necesitaremos pertrecharnos con equipación de barranquismo. Una de estas brechas «técnicas» de esta montaña, es el conocido como barranco del Joc de l’Oca.

Traducido como Juego de la Oca, el nombre le viene del esfuerzo titánico que suponía subir el barranco, que era como jugar al famoso juego e ir de casilla en casilla, remontando cuerdas y cadenas. Actualmente, este barranco ha sido desequipado en sentido ascendente, debido a los frecuentes rescates de gente que se quedaba atrapada, hoy en día, solo se puede descender.

CONTRATAR UN GUÍA ES LA OPCIÓN INTELIGENTE

El barranquismo es una actividad que no está exenta de riesgos, que exige conocer bien el medio en el que se desenvuelve, y por supuesto, las propias limitaciones físicas y técnicas del grupo. Cuando uno no está capacitado, contratar los servicios de un guía es la opción inteligente. Pero si además la guía es nuestra amiga Noelia Novoa, la persona que hay detrás de Barrancs lo Pallars, entonces la experiencia será plena. 100% recomendable.

ITINERARIO: aproximación + barranco + retorno

GUÍA PRÁCTICA
Distancia: 5,7km (unos 650m de barranco)
Desnivel: +350m / -350m (unos 180m de barranco)
Horario: unas 4-5 horas. En la aproximación invertiremos algo más de una hora. El barranco depende de nuestra experiencia y puede rondar las dos horas. El retorno es de unos 45 minutos.
Dificultad: dificultad del barranco V3a1 III.
Inicio/Final: parking Vinya Nova
Época del año: cualquiera. Vigilar si ha llovido, si la roca está húmeda puede dificultar el avance.
Equipo técnico necesario: arnés de barranquismo, casco, descendedor ocho, mosquetones, guantes y cuerdas para la actividad.
Agencia recomendada: Barrancs lo Pallars. Tel. +34 657 994 821 barrancslopallars@gmail.com

La aproximación al barranco…

La mañana comenzó en un bar de Collbató, que utilizamos como punto de encuentro. Para llegar a esta localidad de la falda de Montserrat, que dista unos 48 km de Barcelona, fuimos por la A-2. Aquí nos montamos todos en un vehículo y nos desplazamos al inicio del itinerario, el parking de Vinya Nova, en el municipio vecino de El Bruc.

Noelia y Sergio (técnico ayudante), nos distribuyeron nuestra parte del equipo, el arnés, los guantes y los cascos. Ellos en sus «mochilones» transportaban las cuerdas y el resto de los pertrechos. Comenzamos a caminar por una pista hasta llegar al inicio del «camí dels francesos o del bassals dels gats». Toda la montaña está llena de topónimos que hacen referencia a la invasión francesa de 1812.

En esta zona de la montaña se inspira la leyenda del «Timbaler del Bruc» , que relata la victoria de un puñado de combatientes de la zona, frente al ejército francés. Gracias a la reverberación acústica de la montaña, los tambores de la población local hicieron creer a los franceses que sus efectivos eran mayores y se dieron a la fuga. Se cree que está inspirada en hechos reales.

Comenzamos a subir de manera bastante acusada, son unos 45 minutos por un camino serpenteante. Con la torrentera debajo de nosotros, primero entre pinos y más tarde por un encinar. A nuestro lado vemos la «Ajaguda» (tumbada o recostada en castellano), aguja rocosa con un pequeño agujero. Cogemos un desvío a la izquierda y llegamos al Coll del Bassal dels Gats.

La aguja «Ajaguda» con su característico «agujero» causado por los fenómenos atmosféricos
Panorámica desde el Coll dels Bassals dels Gats: el Montgròs y los «Plecs de Llibre» (pliegues de libro, ya que se asemeja a estos) en la parte izquierda. En medio el torrente del Migdía, por el que bajaremos y a la derecha la Albarda Castellana.

Después de recuperar el aliento, continuamos por el sendero en bajada, acompañados por el encinar con boj hasta llegar al canal de Migdia. En esta hendidura que separa el macizo en dos partes queda un reducto de la vegetación primitiva de la montaña, tejos, acebos y arces crecen de manera aislada. Vamos a la izquierda hasta llegar al principio del barranco. Un poco antes nos sorprende una víbora hocicuda. Estos animales siempre han estado muy mitificados y gozan de mala fama.

En Montserrat, hay una leyenda que hace referencia al conocido como “ Pla dels escurçons” (explanada de las víboras, situada encima del monasterio). Esta leyenda está recogida en el libro «Llegendes i tradicions de Montserrat» de Joan Amades. En él explica que todas las víboras de Cataluña iban a reproducirse a este lugar de Montserrat. Como todas estas serpientes eran nacidas aquí, siempre miraban a Montserrat, estuvieran donde estuvieran. Los cazadores de víboras, para cogerles la «piedra viborera» (que tenían en la cabeza de propiedades curativas), la podían extraer sin miedo si las atrapaban del lado que miraba a la montaña sagrada. La abundancia de estos reptiles era tal que había más víboras, que rocas, y si una víbora tocaba una hierba, esta cogía propiedades curativas. Estas víboras solo muerden si eran tocadas y los remedios, según la tradición, podían ser de dos tipos: quemar la parte herida con brasas o coger la víbora, machacarla hasta hacer una cataplasma para poner encima de la herida. De esta forma, la carne del reptil atrapará su propio veneno. Ya lo dice el refrán: «Picada d’escurçó, no hi es a temps l’extremunció». La podíamos traducir como: si te pica una víbora, no estás a tiempo de la extremaunción.

Por toda la zona de Montserrat podemos encontrar la víbora hocicuda, con una pequeña protuberancia en la cabeza (de ahí posiblemente sale el término «piedra viborera»). Son serpientes de pequeño tamaño, dotadas de un veneno peligroso, pero que suelen huir con facilidad. Evidentemente, solo la fotografiamos y la dejamos en paz.

La cabeza triangular con su «cuerno», el pequeño tamaño y el diseño en zigzag caracterizan a la víbora hocicuda.

Ahora comenzaba la parte interesante. La primera parte es un senderito encajonado y llegamos a un cartel informativo.

Noelia, la líder de la expedición, encabezando el primer tramo del descenso a pie.

Barranco, parte técnica

Antes de empezar con la crónica del descenso comentar un poco las características técnicas del barranco. Son 650 metros de recorrido por un lecho seco, en el cual descenderemos 180 metros de desnivel negativo, para ello necesitaremos hacer 13 rápeles y algún descenso sin ayuda de cuerdas. La clasificación en la jerarquía barranquista, es V3a1 III, V3 hace referencia a la verticalidad, la escala va de 1 a 7. El 3 sería poco difícil, ya que los rápeles son inferiores a 30 metros y los pasos de escalada son poco expuestos. El 1 que viene a continuación, indica que es un barranco seco. Y el III en numeración romana, nos marcaría el compromiso y la envergadura. Estos valores van de I a VII, donde III nos indica que la escapatoria del recorrido nos invertiría una hora máxima de recorrido y el tiempo total oscilaría entre 4 y 8 horas.

Este barranco forma parte del desafío «50 barrancs» promovido por la FEEC (Federació d’entitats excursionistes de Catalunya). Este reto consiste en completar la máxima cantidad de barrancos posibles por el territorio catalán. Actualmente, hay 73 propuestas, de las cuales 5 son en Montserrat.

Empezamos con la parte técnica, pasamos unos carteles informativos y vamos «desgrimpando» unos tramos encajonados con la ayuda de manos, piernas y la protección de resistencia del arnés. Un poco más tarde pasamos por un caos de bloques y por un «agujero». Y ya nos encontramos con el primer rápel de 15 metros. Luego el rápel 2 de 5 metros. El rápel 3 de 8 metros. El rápel 4 de 15 metros, el rápel 5 de 10 metros, el rápel 6 de 15 metros y el rápel 7 de 15 metros.

El recorrido es espectacular, encajonados en la montaña
El descenso es en todo momento fiable, cuenta con todas las medidas de seguridad, ya que el barranco se encuentra equipado con reuniones con cadena de anclaje químico, por donde se pasan las cuerdas.

Ahora tenemos un pequeño descanso y bajamos entre rocas unos 50 metros. Estamos en el rápel 8 de unos 15 metros, el primer trozo es encajonado y no pudimos pasar con la mochila. En la segunda parte bajas «suspendido» y llegas a una pequeña cueva.

Aquí después de descender a la pequeña cueva. Más tarde, Noelia hace bajar la mochila.

Aún nos quedaba el rápel 9 de 10 metros y el rápel 10 de 15 metros. Caminamos un trocito más a ratos ayudándonos de las manos y llegamos al rápel 11 de 15 metros. Nos deja en una pequeña repisa de piedra, donde tenemos el rápel 12 de 18 metros. Y ya estamos en el último rápel del barranco, el 13 con sus 11 metros.

Nuestro último rápel, el 13, es bastante vertical.

El retorno…

Una vez acabada la parte técnica aún nos quedaba un trecho de sendero. Pasamos a tocar de la cueva «Degotalls de Can Jorba» y continuamos descendiendo hasta llegar a Can Jorba. Ahora salimos a una pista que en sentido izquierdo nos llevará hasta el punto de partida en Vinya Nova

Ahora solo nos quedaba recorrer en coche los pocos kilómetros, donde habíamos dejado nuestro vehículo. Y como ya era la hora de comer, decidimos acabar la jornada comiendo juntos en un bar de la zona y relatando las diferentes peripecias de la jornada.

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