sábado, octubre 1, 2022
InicioProtagonistas / PersonajesCarlos Soria: una biografía en la montaña

Carlos Soria: una biografía en la montaña

Cuando se habla de temple, coraje y alma joven el nombre de Carlos Soria sale a relucir. Nacido el 5 de febrero de 1939 en Ávila en el seno de una familia de escasos recursos económicos, este ambúlense logró encontrar un refugio a sus problemas en la montaña, la cual se convirtió en uno de los grandes amores de su vida.

Tenía apenas 14 años de edad cuando realizó su primera aventura por la sierra de Guadarrama junto a un amigo. A partir de ese momento nunca dejó de visitar la montaña, pero no fue sino hasta sus 21 años que decidió emprender una larga travesía por los Alpes para comenzar a entrenarse como alpinista profesional.

Su talento para afrontar las duras condiciones montañistas hizo que en los años 70 formara parte del grupo de atletas españoles que viajó a Rusia para conquistar al Elbrus, considerada como la montaña más alta de Europa.

Los años transcurrieron pero las costumbres quedaron intactas. A las cinco de la mañana, mientras muchos duermen, Don Soria se despierta para entrenar en un gimnasio improvisado dentro de su cochera. Para algunos el café da vida, pero para este alpinista de la tercera edad, el deporte del que se enamoró cuando apenas era un chico es el sinónimo perfecto de la felicidad.

También puedes leer: https://travesiapirenaica.com/ruta-de-las-golondrinas/

Son las siete en punto, ya Carlos Soria está listo para hacer su rutina diaria. Con ropa deportiva cómoda coge su bicicleta montañera para empezar a pedalear la ciudad; eso sí, con ciertos truquitos que le han enseñado varios amigos para evitar el fuerte dolor de rodilla que le generan las prótesis que quedaron de una antigua intervención quirúrgica.

La edad no es impedimento para los sueños

Carlos Soria tiene 81 años y un sinfín de medallas que cuelga en la pared de su cochera. La mayoría de éstas son por el esquí, otro de los deportes que tanto ama hacer. En su larga vida ha conquistado parte de lo que muchos sueñan pero pocos logran hacer: llegar a las cumbres del Everest, el Annapurna, el K2 y el Makalu.

Vista al Annapurna, una de las montañas más altas de Nepal.

Sus hazañas son ejemplo para las diversas generaciones de alpinistas, pero lamentablemente éstas no han sido valoradas por las autoridades españolas, por lo que él mismo ha tenido que costearse parte de sus travesías.

¿Sabías que el Dhaulagiri fue uno de los picos que más años el ser humano tardó en conquistar? Sí, como lo lees, la cima de esta montaña fue pisada, por primera vez, en 1960.

No tener respaldo económico no ha sido un impedimento para este hombre que es un verdadero superhéroe, no de esos que tienen todos los poderes para salvar al mundo, sino de aquellos que construyen país con su dedicación y empeño a pesar de las limitaciones y los miedos propios del ser humano.

2020 significó un año de retraso para el abuelo de cuatro nietos, el cual tendrá que sortear el desgaste físico causado por el confinamiento impuesto como medida de prevención del coronavirus para conquistar su próxima meta: alcanzar la cima del Dhaulagiri, uno de los picos más retadores del mundo.

Las conquistas de Carlos Soria

Carlos Soria demuestra que cuando se tiene un sueño no hay nada que lo impida, ni siquiera las limitaciones físicas propias de la edad. Pasados sus 60 años logró conquistar tres de los picos más importantes del mundo: Gasherbrum I , Everest y el Broad Peak, demostrando que su espíritu de lucha y mantener la mente fuerte fueron sus secretos para nunca flaquear.

Vista panorámica al Everest.

En su larga lista de logros se encuentran las cimas del Nanga Parbat en 1990; Cho Oyu en 1994; K2 en 2004; Makalu en 2008; Manaslu en 2010; Kanchenjunga en 2014 y el Annapurna en 2016. Increíble, ¿no?

Carlos Soria hace ver lo imposible fácil, pero imitarlo es una tarea titánica. Para colocar en contexto, sólo le faltan dos montañas más para alcanzar la cima de todos los con más de 8 mil metros de alturas: El Dhaulagiri y Shisha Pangma.

¿Sabías que Carlos Soria ha intentado alcanzar la cima del Dhaulagiri en varias ocasiones sin éxito? Muchos, hubiesen desistido de la idea, pero para él es sólo un impulso más para alcanzar sus sueños.

Fuente: Wikipedia.

81 años no pasan en vano y eso lo sabe el atleta, quien asegura que su torso se encuentra fuerte pero sus pies y manos están debilitadas por el transcurso del tiempo. Además, Soria tuvo que someterse a una operación de vegija que le impidió entrenar por un tiempo, pero las excusas no existen en su vocabulario, razón por la que cada día se levanta con más fuerza mientras visualiza su meta.

Durante el confinamiento impuesto por el Gobierno español, Soria practicó día y noche en su cochera con mecanismos adaptados que le permitieron continuar con su velocidad, la cual no tiene nada que envidiar a los chicos de 20 años. ¡Si necesitas motivación sólo piensa en él!

Un dato curioso que quizás no sabías de Carlos Soria es que a sus 81 años de edad sigue cotizando en la seguridad social como autónomo y, probablemente, es una de las personas con más tiempo de vida en estar dentro del sistema. Es que cuando decimos que no hay excusas, es porque realmente no las hay para él.

Un hombre de película

Sesenta y cinco años disfrutando las montañas, ese es el tiempo que tiene Carlos Soria inmerso en el alpinismo, pero no es sólo un tiempo sino también el nombre del documental hecho en su honor por las asociaciones sin fines de lucro Arrastaka Mendi Talde y Akorri Mendei Elkartea con el apoyo del Ayuntamiento de Beasain.

La proyección de Sesenta y cinco años disfrutando de las montañas se realizó, por primera vez, el jueves 29 de octubre del 2020 a las 19:30, donde el alpinista reveló partes de sus secretos para mantenerse en vigor después de tanto tiempo.

Referencia: Diario Vasco.

Te podría interesar: http://www.fedme.es/

En este material audiovisual se podrá revivir las victorias y derrotas de un hombre que definitivamente es de película por su gallardía, su inmenso amor a la vida pese a las adversidades y sus ganas de comerse al mundo, demostrando que los sueños no tienen edad.

- Advertisment -

Más popular