Una selección de literatura de montaña IMPRESCINDIBLE en vuestra biblioteca que os hará volar al corazón del Himalaya. Diez libros de montaña recomendados, clásicos del himalayismo expedicionario y algún best-seller.


1.- Annapurna, Primer Ochomil – La Gran Aventura

Maurice Herzog


El tres de junio de 1950, Maurice Herzog y Louis Lachenal llegaban a la cima Annapurna, convirtiéndose en los primeros seres humanos que coronoban una montaña de más de ochomil metros, escapando por poco de la muerte.

En los meses siguientes, mientras se recuperaba en el hospital de sus terribles amputaciones, (que le dejarían en las manos de los dedos y los pies) Herzog dictó Annapurna primer ochomil una de las obras cumbre de la literatura expedicionaria de montaña.

Se trata de una obra que lanzó a muchos jóvenes a la montaña, y los hizo soñar con las grandes cimas del Himalaya. Aquella expedición francesa simboliza los grandes valores de aquella época dorada del himalayismo expedicionario.


2.- Conquistadores De Lo Inutil, Los

Lionel Terray

Para muchos, el mejor libro de montaña. Un imprescindible en nuestra biblioteca. Lionel Terray fue uno de los grandes pioneros del alpinismo de dificultad. Gran figura de la época dorada del himalayismo expedicionario, participó decisivamente en la expedición al Annapurna de 1950. Fue a partir de entonces cuando su actividad traspasa los Alpes para acometer varias primeras ascensiones de dificultad en Andes, Alaska o el Himalaya (Fitz Roy y Makalu entre otras). Para Messner “una de las figuras más sobresalientes de la historia del alpinismo”.


3.- Escaladores de la libertad. La edad de oro del himalayismo polaco.

Bernadette McDonald

Ganadora de los premios de literatura de montaña más importantes -el American Alpine Club Literary Prize de 2012 (EEUU); el premio Munday del Banff Mountain Festival de 2012 (Canadá) y el premio Boardman Tasker del Kendal Mountain Festival de 2011 (Reino Unido)- cuenta la historia de un grupo de extraordinarios alpinistas polacos como Jerzy Kukuczka, Voytek Kurtyka, Wanda Rutkiewicz, Krzysztof Wielicki, Andrzej Zawada y Artur Hajzer que emergieron bajo el manto de opresión que siguió a la Segunda Guerra Mundial para convertirse en la vanguardia de la escalada en el Himalaya.






4.- Mi mundo vertical

Jerzy Kukuczka

Jerzy Kukuczka, el gran escalador polaco conocido familiarmente como Jurek, fue un hombre con apetito voraz de las altas montañas: escaló los catorce ochomiles en ocho años, completando su proyecto tan sólo unos meses después de que lo consiguiera, como primero, Reinhold Messner. Pero el mérito de Kukuczka, tal vez uno de los alpinistas más innovadores y atrevidos de todos los tiempos, consiste ante todo en el estilo de estas ascensiones, así como en las enormes dificultades que tuvo que superar para llevar a cabo sus expediciones.

Mi mundo vertical, narra la increíble historia de un hombre modesto y familiar, que sueña con las altas cumbres del Himalaya. Lejos de ser mera crónica alpinística de la época cuando su autor conquistaba los sucesivos gigantes del Himalaya y Karakórum (1979-1987), se trata de un texto profundamente humano, redactado en forma de recuerdos, a veces muy personales e íntimos. Kukczka transmite con asombrosa sinceridad sus sentimientos en los momentos más difíciles de su carrera, retrata a sus amigos –algunos de ellos himalayistas de renombre, como Voytek Kurtyka, Krzysztof Wielicki o Wanda Rutkiewicz–, y hace alarde de un admirable sentido del humor al hablar de la cruda realidad sociopolítica que le rodeaba.


5.- K2 El nudo infinito

Kurt Diemberger

K2 El nudo infinito es uno de los grandes clásicos de la literatura de montaña. Con esta nueva edición ‒veintidós años después de su publicación por primera vez en España‒ volvemos a revivir la historia de fascinación poderosa, que une para siempre el destino de dos personas a una bella e inaccesible montaña. En 1957 el joven Kurt divisa por primera vez el K2 desde la base del Broad Peak. A partir de entonces, toda su vida gira en torno a la magia del Chogori. Tras algunos intentos frustrados, vuelve en 1986 junto con Julie Tullis con la esperanza de poder finalmente alcanzar la cima. Pero 1986 es un año trágico en el K2. Una inesperada tormenta atrapa a siete personas a ocho mil metros de altitud durante varios días. Kurt y Julie, tras cumplir su sueño de pisar la cumbre que habían anhelado durante años, luchan por sus vidas en un combate desigual contra las fuerzas de la naturaleza. Tras un trágico descenso, tan solo dos personas, Kurt y Willy Bauer, alcanzan el campo base, logrando de forma asombrosa sobrevivir a la ira de la montaña.


6.- Del Tirol al Nanga Parbat

Herman Buhl

Hermann Buhl, iconoclasta y provocador, alpinista de prodigioso talento, es considerado hoy como el precursor más destacado del himalayísmo moderno. Su ascensión en solitario al Nanga Parbat (8.125 m) en 1953, tan sólo unos días después de que la cordada Hillary-Tenzing coronara la cima del Everest, confirma a un escalador fuera de serie. Esta montaña «devoradora de hombres», que se ha cebado en la flor y nata de los alpinistas europeos desde Mummery hasta Welzenbach, sucumbió ante la determinación de Buhl que coronó su cima
por primera vez en la historia. El tirolés conquista la cima tras una escalada nocturna en solitario y durante el descenso realiza un vivac a ocho mil metros, sin tienda ni saco de dormir, sin alimento ni ropa adecuada, dando lugar así a una de las grandes gestas de la conquista del Himalaya. Del Tirol al Nanga Parbat, es su fascinante autobiografía en la que además descubrimos una personalidad apasionada y desbordante, ajena a cualquier tipo de patrón. El arrojo despreocupado de sus aventuras subyugará inmediatamente al lector, quien conocerá a través de estas páginas al auténtico Hermann: un hombre sencillo, puro, quien siempre conservó una modestia ejemplar, incluso cuando sus proezas pusieron de rodillas al mundo alpinístico de su tiempo.






7.- Everest. Porque está ahí

Ion Berasategui.
Premio DESNIVEL de literatura 2017.

¿Lograron Mallory e Irvine ser los primeros en conquistar el Everest en 1924? Tratando de conservar el alma y el espíritu de aquella expedición, esta novela propone una versión personal de las peripecias que pudieron vivir aquellos audaces hombres que, buscando la gloria, se enfrentaron a lo desconocido. Paralelamente, nueve décadas después, dos jóvenes alpinistas parten hacia el Tíbet con la cara norte del Everest como objetivo. Su expedición, de puro estilo alpino, nada tiene que ver con la odisea a la que se enfrentaron aquellos intrépidos pioneros británicos. Pese a estar separadas por tantos años, ambas expediciones convergen en un punto que podría unirlas para siempre en los anales del alpinismo.


8.- Mal De Alura

Jon Krakauer.

Mal de altura se ha convertido en un best seller internacional, unas de las tres obras finalistas en 1998 al Premio Pulitzer en la categoría de no ficción.

En 1996, Krakauer era enviado por la revista Outside al Everest entre los miembros de una expedición comercial para escribir un reportaje sobre la creciente explotación de la montaña más alta del planeta pero tras coronar la cima, durante el descenso se desencadena la tragedia que acabaría con varias muertes. Tras la publicación en la revista del artículo en que Krakauer cuenta su visión de los hechos se desata la polémica. Un año después y tras una revisión de los hechos publica Mal de Altura (Into thin Air).


9.- Everest 1996. Crónica de un rescate imposible.

Anatoli Bukreev y De Walt Weston

Para el guía Anatoli Bukreev, el libro de Krakauer presentaba una versión distorsionada de lo ocurrido, es por esto que decide publicar su propia versión de los hechos en el libro “The Climb”, traducido en España por Desnivel como “Everest 1996”.

Bien escrito, muy recomendable si se quiere tener una visión más completa de lo ocurrido aquel día.


10.- Bajo los cielos de Asia

Iñaki Ochoa de Olza

Bajo los cielos de Asia es el relato en primera persona del gran ochomilista navarro Iñaki Ochoa de Olza. El mismo dejó preparada esta obra para su edición justo antes de partir hacia el Annapurna, donde murió a causa de un edema cerebral que lo mantuvo retenido a 7400m (23/05/2008).

Bajo los cielos de Asia es un libro que consigue enganchar desde la primera línea, escrito en un lenguaje directo, ágil, espontáneo, a veces con humor, Iñaki transmite con gran pasión sus vivencias en los techos más altos del planeta, desde que con 22 años intentara el Kanchenjunga (1990) hasta el K2 en 2004, pasando por sus inicios como montañero. Su filosofía de vida, la busqueda de libertad, la tranparencia del personaje y su humanidad y humildad marcaron profundamente a los que le conocieron. Este libro consigue, con gran naturalidad, transmitir todo esto, lo que la convierte en una obra imprescindible para cualquier amante de la montaña y del himalayismo.


 



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