Si pasas hacia la zona del Valle de Tena en territorio francés por Formigal, una vez hayas descendido por todas las magníficas veredas que recorren la frontera, podrás vislumbrar a tu derecha un teleférico que te llevará hacia la cima del Petit Train de Artouste, lo que se considera el tren que se sitúa más alto de todo nuestro continente, el cual hace un recorrido que pasa por los Pirineos, estando solo abierto en las épocas más estivales. Podrás salir desde el lago Fabréges (situado a 1.200m de altitud), lo que te permitirá llegar hasta la estación de Sagette (a dos kilómetros de altura).

Artouste está justo en la frontera que delimita el Parc National des Pyrénées, el cual es mundialmente reconocido por sus bellos paisajes que se asemejan a la taiga.

El pequeño trenecito de Artouse es considerado como el más alto de todos los que viajan por Europa, pasando por parajes situado a más de dos kilómetros de altura y, por tanto, permitiéndonos ver numerosas montañas como La Sagette, el Pico Palas o el Balaitous, todos cercanos a los 3.000 metros de altitud. Esto se consigue gracias a unas pequeñas vías de apenas medio metro de anchura.

Una vez nos hayamos subido al teleférico rumbo a la salida del tren en Sagette, solo nos llevará un cuarto de hora llegar hasta allí, y mientras podremos deleitarnos con los más maravillosos paisajes pirenaicos, pudiendo una vez arriba tanto coger el tren como quedarnos disfrutando del paisaje natural que nos rodea.

Recomendamos hacer esto último, aunque sea unos minutos antes de tomar el tren de vuelta, ya que merece muchísimo la pena.

Cuando te hayas acomodado en la línea de ferrocarril, pasarás primero por un túnel de más de un tercio de kilómetro antes de emprender una larga travesía de 10km por el valle de Soussuéou. Durante este agradable recorrido disfrutarás de las buenas vistas y del olor a naturaleza.

Cuando hayas llegado a tu destino, podrás recorrer los alrededores de este durante una hora y 20 minutos o, por otro lado, dedicarle un cuarto de hora a un fácil sendero que nos conducirá hasta el lago de Artouste, conocido por ser muy apacible.

LEE TAMBIÉN: