Hidratación en montaña

Hidratación en montaña / Foto: Averie Woodard
Hidratación en montaña / Foto: Averie Woodard

Uno de los puntos más importantes, y que nunca se deben olvidar es la hidratación, cuando realizamos deportes de montaña, y en general para practicamos cualquier actividad física. La temperatura interna del cuerpo aumenta considerablemente cuando se realizan actividades físicas, de alta intensidad y continuas. Y  cuando la temperatura del cuerpo aumenta, la sudoración se vuelve una solución rápida y necesaria que el cuerpo encuentra para refrescarse. Esto representa una perdida importante de agua de nuestro organismo, y es por ello que cuando se realizan actividades físicas en la montaña, y en general, se debe consumir grandes cantidades de agua.

Las rutas de senderismo o las actividades de alpinismo, en cualquier parte, normalmente duran más de una hora, y como resultado directo de ellas se tiene un aumento de sudoración, el cual puede ser bastante notable y que puede provocar cambios en la sangre, llegando a hacerla más densa y viscosa, lo que como consecuencia conlleva a un mal rendimiento físico, o tal vez intensos calores, mal funcionamiento de los riñones, etc.
Es por lo dicho antes, que la buena hidratación es fundamental, es una regla que nunca se debe romper; el cuerpo está compuesto de dos terceras partes de agua.

Es importante que consideremos estos dos aspectos referentes a la hidratación:

1- Hidratarse siempre antes: Si estas a punto de comenzar una actividad física en la montaña, no te olvides, no sólo beber agua durante la actividad, también antes de comenzar. Se recomienda tomar de 2 a 3 litros de agua, diarios, algunos días antes de comenzar cualquier actividad que requiera mucha energía. El cuerpo debe estar hidratado antes de comenzar una actividad física exigente.

2- Hidratarse durante la actividad: Mientras caminas, te ejercitas, y disfrutas del paisaje montañoso es imprescindible consumir agua, es recomendable tomar en torno a 250 milímetros de agua por cada 30 minutos de actividad y no se debe esperar hasta tener sed para beber agua o líquidos, porque aunque no lo creas para ese punto ya estarás deshidratado.

Una señal clara y directa de deshidratación es el color de la orina, ya que mientras más clara sea, o sea más transparente, mejor hidratado estás. Al sudar el cuerpo automáticamente elimina sodio, cloro y potasio, los cuales son minerales necesarios para el organismo. Para poder recuperar esos minerales perdidos durante el ejercicio se puede preparar una receta casera que está hecha a base de: 10 gramos de sal, más el jugo de medio limón, más 60 gramos de Azúcar, todos añadidos a un litro de agua fresca. Esa preparación se puede consumir en todo el recorrido, así te hidratará y tendrás una experiencia divertida e inolvidable, y por supuesto bien hidratada. Por supuesto que en el mercado existen también bebidas isotónicas que te ayudarán a reponer los minerales perdidos.

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