Cuando practiques tu deporte favorito en un medio natural, ya sea en la montaña o en el desierto, recuerda siempre que el humano no es amo y señor del planeta. Ten en cuenta que debemos convivir los humanos, la fauna y la flora con un mutuo respeto. Por lo tanto, es primordial extremar el cuidado del suelo, del agua, del clima, del aire y del paisaje para que esa convivencia no se vea dañada.

Sin embargo, cada vez son más los que se animan a acudir a las montañas, a los ríos, a los barrancos… para practicar algún tipo de deporte. La mayor afluencia de gente a estos sitios ha hecho que gente no muy concienciada con el medio ambiente, tenga unos hábitos negativos que van en contra del respeto al medio natural. Un claro ejemplo de ello es la cordillera del Himalaya. Montañas hasta hace unos 40 años desconocidos, que ahora se han convertido en el destino preferido de muchos turistas. Las consecuencias están siendo devastadoras y la imágenes que se pueden ver de los campamentos son muestra de ello. Turismo activo lo llaman algunos. Realizar deporte mientras estés de turismo está bien, pero nunca hay que perder el respeto al medio ambiente.



Malas prácticas en la montaña.

Sin embargo, en los últimos años cada vez se está perdiendo más el respeto a la naturaleza. La falta de concienciación y conocimiento hace que tengamos interiorizados unos hábitos y prácticas negativas. Por ejemplo estas son algunas de las malas prácticas más comunes en la montaña: 

  • No recoger la basura. En muchas zonas de la montaña se puede notar donde ha pasado la gente, ya que suele haber plásticos por los suelos. Por cierto, plásticos que muchos animales llegan a comer, dañando así su salud. Las zonas libres de acampada son ejemplo de ello. En consecuencia, se han tenido que tomar medidas hasta llegar a prohibir la acampada libre. Cuando vayas a la montaña, recuerda que tu basura es tuya, y nadie lo recogerá por ti. Es por ello esencial llevar en la mochila una bolsa de plástico extra para recoger todos los residuos en ella. Luego cuando termines tu excursión y vuelvas a la ciudad, podrás depositarlo en el contenedor oportuno. Cada vez más carreras discurren por nuestras montañas. No todas incumplen la ley, pero en algunas el entorno queda dañado. En dichas carreras en los puntos de avituallamiento muchos corredores se echan el agua por la cabeza, y directamente tiran el vaso de plástico al suelo para no tener que parar ni un segundo. En muchas carreras las organizaciones se encargan de recoger y limpiar la suciedad que se pueda generar en dichos puntos. Sin embargo, muchos corredores suelen tirar al suelo los plásticos de los geles, o de las barritas. Esos plásticos no los suele recoger nadie.

  • Molestar a los animales. Si te topas con un animal salvaje no intentes llegar a tocarlo. Seguro que se asustará e intentará huir. No está mal que quieras sacarle una foto al animal, pero hazlo a una distancia prudente, sin que invadas su terreno.

  • Recoger frutos y flores sin control. La práctica más habitual, y la que más descontrolada está es la recogida de setas. Hay muchos aficionados que recogen todas las setas que encuentren por muy pequeñas que sean. La recolección debe ser moderada, para que la reproducción de las especies sea la adecuada durante años.

Consecuencias del impacto ambiental.

A continuación, enumeraremos algunos de los deportes que más aficionados tienen, y los impactos negativos que estos producen en el medio ambiente:

  • Senderismo y montañismo: sin lugar a dudas son unas de las prácticas más habituales que se realizan en la montaña. Que mucha gente practique estas actividades provoca que el terreno se erosione poco a poco. Por ejemplo, cuando caminamos en la montaña en grupo, es habitual que la gente se salga del sendero marcado, para poder hablar con los compañeros. Si todos hacemos lo mismo, provocaremos que alrededor de un sendero se crean más senderos y que crezca menos hierva. Además, cuando uno camina es habitual para a recoger setas o flores. Estos puede provocar que se recojan especies de especial interés botánico. Como consecuencia, se han tenido que tomar algunas medidas para limitar el acceso a ciertos puntos de la montaña. También existen carteles que piden elegir otro camino en días húmedos, ya que la erosión que se provoca es aún mayor.

  • Marchas a caballo: si sumamos el peso del caballo con el de la persona, nos daremos cuenta de la presión a la que sometemos al terreno. Como consecuencia, la erosión del terreno es bastante elevado. También se nota la perdida de vegetación por zonas por donde la gente monta a caballo. Se han tomado medidas preventivas que limitan el acceso a caballo en algunas zonas.

  • Descenso de barrancos, rafting…: todo tipo de actividades que se realizan en el río afectan directamente a la fauna y a la flora de los ríos. El impacto que sufren los peces y las plantas que viven en el agua son muy negativos. Como medida preventiva se ha decidido que en algunos ríos el número máximo de personas que practicarán la actividad en un día no excederá las 25 personas. 

  • Actividades con vehículos a motor: el motociclismo o las rutas que se hagan en todoterrenos 4×4 tienen un efecto muy negativo en el medio ambiente. Por un lado, por la contaminación emitida al aire. La vegetación sufre un gran daño. El terreno puede acabar destrozado cuando pasen dichos vehículos. Cada vez son más las restricciones que se ponen a este tipo de actividades.

  • Pesca y caza: provocan una gran alteración en la fauna provocando la muerte de algunas especies. El control para perseguir infracciones en estas actividades es cada vez mayor.