Reducir lesiones, ¿la clave en la evolución del calzado deportivo?

Evolución del calzado deportivo para correr

La evolución del calzado deportivo, en el transcurso de las últimas décadas, muestra grandes saltos que reflejan los cambios que ha sufrido en su diseño. Así como la tecnología incide directamente en prácticamente todas las esferas del quehacer de los seres humanos, también en los implementos deportivos aporta constantemente innovaciones que apuntan a mejorar la práctica y el rendimiento deportivo y a reducir lesiones, entre otros beneficios. 

Sin embargo, un detalle digno de tener en cuenta es que los hallazgos de restos de seres humanos de una gran antigüedad han demostrado que el pie no ha mostrado ningún signo de evolución particular desde hace al menos unos dos millones de años: nuestro pie hoy en día es prácticamente idéntico al de nuestros más remotos antepasados.

Foto: Georg Hermann von Meyer [CC0]
Foto: Georg Hermann von Meyer [CC0]

Evolución del calzado deportivo: algunos datos de interés

El primer zapato

En un yacimiento arqueológico de Armenia, con una antigüedad de al menos unos 5 mil 500 años, se localizó lo que se conoce como el primer zapato de un ser humano.

Se trata de una simple bolsa de cuero con la que se envolvía al pie, atándose por encima con un delicado sistema de cuerdas. Aún cuando los científicos estimaron la antigüedad de la pieza, es muy posible que incluso mucho antes de esa fecha, los seres humanos que habitaron el planeta se protegieran los pies y el cuerpo de alguna manera ante las inclemencias del clima.  

Es que los seres humanos nos distinguimos de otras especies con las que compartimos el planeta en una gran cantidad de características. Entre muchas otras, destaca la utilización de ropas y calzado desde los tiempos más remotos.

Si bien es cierto que en la antigüedad la principal función de la vestimenta se asociaba a la supervivencia, ésta fue evolucionando con funcionalidades distintas y específicas. Demos un vistazo a la manera en que han evolucionado los zapatos de carrera en las últimas décadas.  

1960

Para la década de los ´60, el calzado utilizado para las carreras se caracterizaba principalmente por ser ultraminimalista. Con esto nos referimos a un tipo de calzado con nada de “drop”, entendiendo este como la diferencia que hay entre la altura de la suela del zapato en la zona del talón y la zona delantera del pie.

Durante la evolución del calzado deportivo en estos años, los zapatos de carreras tenían la característica de ser sumamente flexibles y sin ninguna amortiguación.   

1970

Aún cuando pasaron diez años, los zapatos de carreras se mantuvieron prácticamente iguales. Es decir, los atletas siguieron usando los mismos zapatos que en la década anterior: ultraminimalistas, sin nada de “drop” ni amortiguación pero sumamente flexibles.

1980

Para la década de los ´80, llegan algunos cambios en los zapatos diseñados para corredores. Aún cuando sigue siendo un tipo de calzado eminentemente minimalista, los zapatos ganan un tanto en grosor y llega un nuevo elemento: la amortiguación.

Otro dato es que durante los los ochenta, los atletas competían y entrenaban con el mismo calzado.   

1990

Finalmente la evolución del calzado deportivo se ve modificada por la tecnología: los zapatos empiezan a contar con una cúpula calcánea rígida especialmente diseñada para el control de la pronación.

Cabe destacar que la pronación, durante esa época, era considerada como una causa de lesiones.

Otro detalle del calzado para corredores de esa década es la incursión de diseños que incorporaban más colores en los zapatos.  

2000

En la primera década del nuevo milenio, el “boom” es la amortiguación en el calzado para correr.

En esa misma década, específicamente en 2008, llegan a aparecer calzados con “drops” de hasta 22 milímetros.

2016

Este año de alguna manera marca un hito en la tecnología aplicada al calzado deportivo.

El realce del talón permite que haya “drop”. En algunos modelos puede ser especialmente pronunciado, de hasta 22 milímetros.

Otras características del calzado para corredores es la suela amortiguada y el estabilizador calcáneo. Además, el calzado para corredores incorpora el uso de la tecnología para el control de la pronación.

También posee una suela especialmente rígida y un empeine estabilizador, elementos  diseñados para “guiar” al pie. También cuentan con una suela absorbente.

Coincidencias y semejanzas en la evolución del calzado deportivo

El calzado propio de la década de los ´60 comparte muchas características con el calzado de competición de hoy en día.

En todo tipo de competiciones de running, los zapatos de los 60 se parecen mucho.  

El calzado de competición de pista, semifondo y fondo es bastante similar.



Reducir lesiones, ¿la clave en la evolución del calzado deportivo?

Si bien la tecnología trabaja incesantemente para conseguir avances en todos los ámbitos, en el área deportiva también hay que destacar el trabajo. En este caso, la meta es reducir la incidencia de las lesiones en las carreras, algo que aún hoy en día no está logrado al 100%.

Una tendencia que ha impulsado la evolución del calzado deportivo desde los 90 hasta la actualidad es la importancia de la pronación. En los 90, el diseño del calzado para la carrera a pie cambió con la idea de limitar la pronación, pues esta era considerada como una tendencia que causaría lesiones en el corredor. 

A menos que el corredor padezca de sobrepronación o sobresupinación, no hay un consenso establecido sobre si la pronación causa lesiones y, en consecuencia, si el calzado deportivo debería limitarla.

Una tendencia que viene ganando fuerza en la actualidad es que la técnica de carrera es más importante que el calzado, por lo que, con una técnica correcta, es posible que el corredor se mantenga libre de lesiones, sin importar el zapato utilizado. Lo importante, en este caso, es usar un calzado deportivo que sea cómodo para el corredor.

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