Una buena hidratación es fundamental para conseguir el mejor rendimiento de nuestro cuerpo en la vida diaria, y mucho más aún cuando realizamos ejercicio. Así que los envases con los que llevamos agua u otros líquidos para hidratarnos pueden ser nuestros mejores compañeros.

Sin embargo, muchas veces al pasar el tiempo, los recipientes que usamos suelen adquirir malos sabores u olores. Para evitar esto, hay algunas sencillas acciones que se pueden hacer con las botellas o las bolsas de hidratación para que puedas tenerlas en perfecto estado durante más tiempo.

Usar y limpiar

Sea cual sea el recipiente de tu preferencia para mantenerte hidratado, lo mejor es que después de su uso, lo enjuagues y dejes que se seque al aire por completo. El agua caliente también podrá ser tu aliada para limpiar los recipientes.

En general, los malos olores o sabores en los recipientes de agua se deben a que son almacenados en áreas húmedas o que quedaron cerrados durante mucho tiempo con líquido dentro. Aunque sea en muy pequeña cantidad, dejar líquido dentro de un recipiente y guardarlo hará que se junten bacterias y moho.

Otra causa del mal sabor puede ser que el recipiente se ha usado para almacenar algún jugo y no se ha lavado bien después. Los azúcares que contienen este tipo de bebidas son excelentes para la proliferación de gran cantidad de bacterias.

Agua y jabón

Puedes vaciar el envase por completo de la bebida que tenía y luego llenarlo hasta la mitad.  También puedes usar agua caliente para potenciar el efecto de la limpieza. Agítalo fuertemente y añade un poco de lavavajillas o jabón líquido. Tapa el envase y agítalo nuevamente para eliminar cualquier suciedad que pudiese tener.

Si el envase está muy sucio, se puede repetir el procedimiento tantas veces como sea necesario. También se le pueden añadir unas gotitas de lejía o cloro para eliminar cualquier bacteria. Eso sí, después debe enjuagarse con mucho cuidado.

Piedras abrasivas

Para un envase extremadamente sucio o con mucho moho, se puede agregar al proceso anterior alguna piedra abrasiva. Esta arrastrará por el mismo proceso de abrasión todos los restos que se puedan encontrar adheridos al envase.

Para usar las piedras, es necesario que estas se encuentren muy limpias. Antes de introducirlas en la botella, asegúrate que se encuentren impolutas.

Vinagre y bicarbonato

Para limpiar los recipientes a través del método químico, sencillamente usaremos dos ingredientes muy comunes: vinagre y bicarbonato.

Llena el recipiente a tres cuartos de su capacidad con agua. Añade un buen chorro de vinagre y una cucharada de bicarbonato, el mismo que se usa para las digestiones pesadas.

Al entrar estas sustancias en contacto, borbotearán un poco. Esto es perfectamente normal. Si el recipiente está muy sucio, coloca menos agua y más vinagre y bicarbonato.

Cloro y bicarbonato

Combina una cucharadita de cloro o lejía con una cucharadita de bicarbonato de sodio dentro del envase. Llena el envase con agua y déjalo reposar durante seis horas o toda la noche.

Al día siguiente, o pasadas las horas, enjuaga la botella y déjala secar al aire libre hasta que no le quede ningún rastro de humedad.

Enjuague bucal

Un truco no muy conocido para eliminar los malos olores o sabores de los recipientes de hidratación es usar enjuague bucal o colutorio antibacteriano.

Para esto, después de dejar el recipiente perfectamente limpio, enjuágalas con colutorio. Esto eliminará la mayor parte de los malos olores.

Otro secreto es usar para los envases las pastillas limpiadoras de dentaduras. Estas pastillas se encargarán de despojar a los recipientes de bacterias. Deja el recipiente con una pastilla durante toda la noche y después enjuaga con agua tibia y jabón. Deja secar totalmente.

Con cepillos

En el mercado existen unos cepillos especialmente diseñados para llegar a todos los rincones de los envases de hidratación. En general están pensados para la bolsa de hidratación, pero se pueden usar sin ningún inconveniente en una botella.

Cómo limpiar tu botella de agua o bolsa de hidratación  /  Foto: Alan Carrillo

Cómo limpiar tu botella de agua o bolsa de hidratación / Foto: Alan Carrillo

Pastillas de limpieza

Hay unas pastillas que están formuladas expresamente para la limpieza de los recipientes de hidratación. En este caso, simplemente hay que seguir las instrucciones del fabricante al pie de la letra para conseguir los mejores resultados.

Limpiar la válvula y las tapas

La válvula es el sitio del recipiente que más tiende a acumular suciedad y bacterias. En general, la válvula de las bolsas de hidratación no suele ser desmontable, por lo que quizás valga la pena cambiarla cada cierto tiempo.

Para las botellas, se puede utilizar cualquiera de los métodos anteriores, sólo que se deberá sumergir la tapa en un recipiente usando cualquiera de los métodos, sea bicarbonato y vinagre, cloro u otro.

Para almacenar los recipientes

Ya has vuelto de la excursión y tienes tus envases perfectamente limpios y dispuestos para la próxima aventura. Si la fecha está muy cerca, sencillamente llénalos del líquido elegido y colócalos en el refrigerador, para evitar la proliferación de bacterias.

Pero si no hay ninguna fecha de salida en los próximos dos días, lo mejor es guardar los envases. Pero, ¿dónde?

Una excelente idea es limpiar bien los envases, enjuagarlos y guardarlos vacíos y escurridos en el congelador. El frío evitará que los hongos y bacterias proliferen.

Saber cuando decir adiós

Algo muy importante es recordar que aún cuando un buen recipiente puede durar mucho tiempo y acompañarnos a muchas excursiones, también llegará el momento en que será necesario reemplazarlo.

No importará que tanto laves el recipiente, o con cuál método, en algún momento el envase podrá rasgarse o adquirir algún olor o sabor que no se le pueda eliminar.

A pesar de todos los cuidados y precauciones, es prácticamente imposible mantener un envase de plástico al 100% libre de gérmenes, bacterias y hongos. Además, el plástico es un material que no suele tener larga vida.

Al contrario, con el tiempo suele ablandarse y es precisamente en esos sitios donde los hongos o el moho podrán proliferar. Mantente atento a ese tipo de señales, para que sepas cuando llega el momento de cambiar tu botella o bolsa de hidratación.

 

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