¿Buscas algunos consejos de nutrición que te permitan enfrentar las exigencias físicas del trekking? 

La exigencia física varía según el grado de dificultad del recorrido. Por lo general las rutas de dificultad baja son en terrenos más o menos llanos que se puede recorrer en un solo día, al contrario de las de dificultad elevada cuyos tramos son exigentes, normalmente empinados y que obligan a pernoctar.

En ese sentido ya sea para rutas de un  día o complicadas travesías el estado físico debe ser óptimo y este se logra además de practicando ejercicio constante, con una adecuada y nutriente alimentación antes de la caminata, pero sobre todo durante ella. Mira algunos consejos que te pueden servir para nutrirte adecuadamente y rendir de la mejor forma cuando te encuentres en ruta.

1. Ten en cuenta la distancia de la ruta a recorrer

El primero de los consejos de nutrición es que debes pensar en la distancia del recorrido. Si durará todo el día, sólo la mañana o la tarde o si debes pernoctar. Según el tiempo estimado debes programar la alimentación para ir bien preparado.

De todas maneras como regla general, sea corta o larga la ruta, empaca barritas energéticas, tortillas de patatas, frutas, bocadillos, dulces, frutos secos, jamón bajo en grasa, alimentos que son fáciles de comer y digerir mientras caminas.

Pero indudablemente lo más importante es el agua. Así que lleva un camelback o mochila de hidratación o varios bidones de agua sobre todo si no hay un sitio para abastecerse durante el recorrido.

2. Desayuna siempre

Desayunar te prepara para el éxito. Es la comida más importante del día y sus calorías a primeras horas de la mañana te darán energía para el resto del día. Busca que sea variado, no sólo cereales, sino también mezcla carbohidratos (se descomponen rápidamente y generan energía) con algunas grasas que te ayudarán a mantenerte saciado por más tiempo.

El consumo de leche en polvo, paquetes de mantequilla, frutos secos, granola —alimentos de nueces, copos de avena mezclados con miel y otros ingredientes naturales—  pueden ser una alternativa apropiada para iniciar la fuerte caminata del día.

3. Consume grasas cada 45 a 90 minutos

Este es uno de los mejores consejos de nutrición para evitar el hambre. Llevar dieta que incluya grasas ayudará a mantenerte satisfecho y con energías. En promedio para quien practica el trekking alcanzar unas 46 calorías es positivo para el cuerpo.

La ventaja de las grasas es que liberan lentamente energía durante todo el día y por eso debes consumirla constantemente, para evitar episodios de hambre. Las nueces con alto contenido de grasa son una buena opción, al igual que los waffles de miel, el atún en aceite, las barras de granola, el aceite de oliva, etc.

Ten muy en cuenta que no es bueno pasar largos tiempos sin alimentarse para esperar a la parada de la comida principal para comer sin medida, te sentirás muy pesado para continuar tu ruta. Lo mejor es dosificar en varias comidas. 

4. No olvides el azúcar

El azúcar y los carbohidratos te pueden dar ese golpe rápido de energía que necesitas para una dura subida, combinándolos con otros tipos de calorías para que no tengas reacciones súbitas.

La fruta deshidratada, los dulces y barritas son excelentes alternativas.

Barritas energéticas / Foto: Jade Wulfraat
Barritas energéticas / Foto: Jade Wulfraat

5. Come proteínas antes de acostarte

Si bien debes consumir proteínas durante el día, el comerlas antes de ir a dormir te ayudará a recuperar tu cuerpo durante el descanso nocturno. La proteína permite la reparación de micro desgarros en los músculos.

Los atletas de alta resistencia deben consumir de 1,5 a 1,8 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal por día. Por su parte la fibra también es clave como antiinflamatorio y muy útil si la consumes en la noche con el fin de prevenir un cuerpo rígido y dolorido a la mañana siguiente. Puedes comer garbanzos, lentejas, garbanzos, quinua, salchichas, jamón.

6. Compra los alimentos en la ciudad; en la ruta, no los encontrarás

La fruta fresca, vegetales, proteínas y grasas son ideales para estos trayectos —eso sí, considera el peso—. Pero lo mejor es que los compres en tu ciudad o en un lugar antes de iniciar el recorrido, pues es muy difícil encontrar alimentos frescos y comidas específicas durante la travesía.

Lleva desde la salida frutas frescas, ensaladas envasadas y multivitamínicos para suplir las deficiencias del día. El cuerpo puede almacenar vitaminas liposolubles como A, D, E y K. El yogur por su parte puede darte la vitamina B que tu cuerpo requiere. Como comentábamos anteriormente, debes considerar el peso, por lo que en muchas ocasiones deberemos prescindir de ciertos alimentos por ello. Sin embargo, en excursiones de baja exigencia pueden ser de lo más convenientes. 

Qué comida llevar a una excursión a la montaña / Foto: Wild Vibez
Qué comida llevar a una excursión a la montaña / Foto: Wild Vibez

7. Aliméntate de lo que te guste

Si bien te podemos presentar muchas recomendaciones, una que debes tener muy en cuenta es comer con placer, con gusto, porque la comida es tu combustible. Así que en toda la gama de posibilidades elige alimentos que disfrutes, que te hagan feliz y que además, cumplan su objetivo de mantenerte con fuerza, energía y vitalidad durante el recorrido.

El trekking usualmente se practica por todo tipo de terrenos: selvas, bosques, montañas, cañones, ríos, etc., por recorridos con elevados grados de dificultad. Por estas rutas podrás o no encontrar paradas o algún alojamiento que supla tus necesidades alimenticias. Por ello es importante prever todas las variables.

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