Si has hecho o estás por hacer una gran ruta por etapas, caso del GR11-Senda Pirenaica o del Camino de Santiago, es probable que te hayas encontrado con una guía de recomendaciones para este tipo de viajes, sin embargo en ocasiones se olvida hablar en ellas de algo muy importante, los problemas físicos y lesiones que podemos encontrarnos y que deberemos lidiar con ellos en ruta. Te vamos exponemos a detalle, en base a investigaciones científicas, cuales son las principales lesiones y problemas físicos que te puedes encontrar, tomando como base el caso del Camino de Santiago.

Camino de Santiago

El Camino de Santiago es la más antigua y tradicional de las peregrinaciones en Europa, su historia se remonta al siglo IX, y desde entonces ha venido realizándose desde distintas rutas y tanto a pie, como también en tiempos más recientes en bicicleta y a caballo.

Fue considerada el Primer Itinerario Cultural Europeo, y aunque en su origen la motivación religiosa fue el principal factor, actualmente también es recorrido con objetivos turísticos, recreativos, deportivos, de convivencia o esparcimiento.

En 2006, investigadores de la Universidad de Almería y de la Universidad de Granada, encabezaron un estudio inédito para tratar de conocer con mayor detalle el tipo de afectaciones físicas que los peregrinos sufrían en su ruta hacia la Catedral de Santiago de Compostela, para lo cual aplicaron un cuestionario a más de mil sujetos que terminaron exitosamente el trayecto.

La muestra considerada, permitió generar un índice de fiabilidad de un +-95% en los resultados, de los cuales se obtuvieron resultados interesantes que permiten dilucidar las afecciones más frecuentes, las cuales llegan a variar de acuerdo al lugar de origen, pero más aún en función del medio de transporte.

Peregrinos en el Camino de Santiago

Peregrinos en el Camino de Santiago

Principales riesgos para senderistas

Uno de los hallazgos más contundentes, fue el hecho de que las ampollas representaron por mucho, la afectación más recurrente que sufren quienes eligen realizar el Camino a Santiago a pie, concretamente, más del 61% de los senderistas.

Ningún otro padecimiento es tan frecuente en los peregrinos como las ampollas, por lo que si estás considerando un viaje de este tipo, también sería bueno que te previnieras con las principales recomendaciones para minimizar la posibilidad de ampollas, es decir, cubrir tus pies con cinta o algún tipo de esparadrapo, para reducir así el impacto derivado de la fricción constante en la piel, como han concluido otras investigaciones.

En segundo lugar, tenemos a la tendinitis, afectación que sufre casi el 40% de quienes realizan el Camino a Santiago a pie; se trata esencialmente de una inflamación de los tejidos que conectan al músculo con el hueso.

Este tipo de padecimientos son frecuentes en deportistas, como aquellos que practican tenis o golf, y está motivado por el elevado esfuerzo físico diario.

Otra afección recurrente en los andantes del Camino a Santiago, son las llagas en los pies, doloroso padecimiento que afecta a casi 1 de cada 5 peregrinos.

Cabe señalar que en el mismo estudio también se analizaron las diferencias entre los peregrinos españoles, y aquellos provenientes de otros países de Europa, y también con aquellos provenientes del resto del mundo. En todos los casos, las ampollas y las llagas son recurrentes en los viandantes, no obstante que se detectó una incidencia aún mayor, en aquellos procedentes de otros países europeos.

Los investigadores aludieron que estas diferencias estarían motivadas por la distancia media recorrida, pues mientras que en España, se tienen varios puntos de salida más cercanos a Compostela, a un nivel europeo el promedio de distancia recorrida es mayor.

Otras afecciones menos comunes, pero también presentes en los peregrinos a pie, son los resfriados y la insolación, los cuales afectan a poco más del 10% de los viajeros, y un poco menos también se ven afectados por golpes y caídas; aunque todas estas en realidad son afectaciones que están más presentes en los cicloturistas como veremos a continuación.

Principales riesgos para cicloturistas

En el caso de los ciclistas, las afectaciones cambian de forma drástica en relación con los andantes, pues por ejemplo, las ampollas y llagas, aunque también están presentes, en realidad sólo afectan a menos del 10%, debido a que se realiza una menor fricción en la piel, lo que disminuye el riesgo de este tipo de padecimientos.

En cambio, los golpes y caídas figuran como la afectación más común en los cicloperegrinos, prácticamente 1 de cada 3 reconocieron haber sufrido algún incidente de este tipo durante el trayecto, afectación que también puede llegar a provocar los daños más graves.

A los cicloturistas también les llega a afectar la tendinitis, aunque en una proporción de casi la mitad que los viandantes, es decir, en poco más del 20% de los casos.

Aunque a los ciclistas, también parecen afectarle más otro tipo de padecimientos, como son los resfriados y la insolación, problema que aparece de igual forma, en casi 1 de cada 5 casos, lo cual representa una incidencia de casi el doble en comparación con los senderistas.

Los expertos concluyeron que esto se debe principalmente a que recorren mayores distancias, y por tanto tienen también mayores periodos de enfriamiento y cambios de temperatura, además de que suelen extender por más tiempo la jornada diaria. En la investigación también se citan datos de otros estudios que refieren que también se acentúan este tipo de problemas, cuando se terminan los trayectos diarios en las últimas horas de la tarde.

Recomendaciones finales

Como puedes ver, son varias las afectaciones principales que puedes sufrir si realizas el Camino a Santiago, o cualquier otra excursión, y lo mejor es tomar las previsiones necesarias para reducir al máximo los riesgos.

El uso de cintas para evitar ampollas, el utilizar un calzado cómodo y bien ajustado para reducir el riesgo de llagas, una suficiente hidratación y tratar de usar protector solar y algún tipo de sombrero para reducir los riesgos de insolación, son algunas recomendaciones importantes.

De igual forma si vas a hacer el trayecto en bicicleta, es importante asegurarte que se encuentre en buen estado, evitar el exceso de velocidad y tener especial cuidado en las pendientes y caminos sinuosos, son algunas de los recomendaciones para llevar el trayecto a buen término.

Aunque de igual forma hay que tener consideración de otros posibles riesgos, como pueden ser las migrañas, alergias, gastroenteritis, rozaduras y problemas musculares, por lo que una buena preparación, suficiente agua y comida, así como tomar las cosas con calma y a tu ritmo, también serán de gran ayuda para culminar con éxito este milenario trayecto.

Artículo científico:

Granero Gallegos, A.; Ruiz Juan, F. y García Montes, M. E. (2006) Lesiones y problemas
físicos padecidos por senderistas y cicloturistas en una ruta por etapas. El caso del camino de
Santiago. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte vol. 6

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