Cuando es inevitable enfrentarte a las bajas temperaturas del invierno o de una montaña de altura considerable, debes prevenirte de la hipotermia y saber actuar en caso de que te sobrevenga.

La hipotermia no es otra cosa que un descenso de la temperatura corporal por debajo de los 35 ºC. Mientras que el frio aumenta, el cuerpo hará todos los esfuerzos necesarios para preservar el calor y es gracias a esto que podremos percibir una serie de síntomas de la misma. En el conocimiento está la clave para evitar una emergencia médica de gran gravedad.

Entender el proceso de la hipotermia

Situaciones ante las cuales estamos en riesgo de hipotermia / Foto: Koushik C

Situaciones ante las cuales estamos en riesgo de hipotermia / Foto: Koushik C

Para reconocer lo qué es la hipotermia y cuáles son sus consecuencias sobre el cuerpo, primero es necesario entender qué es lo que le sucede a éste en este estado. El cuerpo está en la capacidad de regular su temperatura central de 37ºC constante.

Esto se debe en gran medida a que el agua, parte esencial de su composición, posee un calor bastante alto. Es decir, se necesita de grandes subidas o bajadas de temperatura para cambiar la temperatura corporal, ya sea aumentarla o disminuirla.

Es por ello, que ante bajas temperaturas, volver a calentar el cuerpo es una tarea difícil. Por lo que si hace frio, el calor se irá perdiendo de un modo más rápido del requerido para calentarse. Hasta que se llegue a una temperatura corporal por debajo de los 35 ºC.

Es así como la identificación es fundamental para evitar complicaciones mayores. ¿Cómo identificar la hipotermia? Entre los síntomas de hipotermia leves de esta se pueden encontrar piel fría, temblores, agotamiento, falta de coordinación y movimientos torpes.

Si bien estos son síntomas ligeros, también una vez el caso avance en gravedad pueden presentarse otros como: músculos rígidos, una respiración superficial, pulso bajo o hasta la perdida de la conciencia.

Situaciones ante las cuales estamos en riesgo de hipotermia

La hipotermia se suele asociar con temperaturas bajas y el invierno, puesto que muchos casos se dan en estas circunstancias, y más que todo al realizar actividades al aire libre o relacionado con actividades de montaña.
Pero cabe destacar que la hipotermia puede darse en otras condiciones fuera del invierno, solo basta encontrar bajas temperaturas; caso de caerse a un lago o calarse bajo la lluvia, por ejemplo. De los factores que influyen en su aparición se encuentran entonces la lluvia, la inmersión en agua fría o el viento. Debemos ser conscientes que también se puede presentar en temperaturas suaves.

A tener en cuenta, que se es más propenso a sufrir de hipotermia cuando se tiene una ingesta insuficiente de calorías para el esfuerzo físico que estamos realizando, durante la deshidratación, así como en condiciones húmedas con poca ropa, además si se ha bebido alcohol estaremos más expuestos a la hipotermia. Ingerir bebidas alcohólicas acelera la pedida del calor.

Otros factores que pueden producir la hipotermia están relacionados con antecedentes médicos. Por ejemplo, si se ha recuperado de un resfriado se es más propenso, o si se sufre de hipotiroidismo o hipoglucemia.

Consejos para evitar la hipotermia en actividades en la montaña

1. Conocer los riesgos del frio y cómo protegerse de éste

Para poder prevenir, es necesario tener el conocimiento necesario de los problemas que representa el frio. Por ejemplo, el cuerpo humano tiene mecanismos para regular el sobrecalentamiento, por medio del sudor, no obstante, no existe un mecanismo para lidiar con el frio.

Por ello, se deben reconocer los factores que propician su aparición, y las medidas preventivas para evitar que se presenten. Mantenerse siempre bien abrigado es solo el comienzo, un buen abrigo es lo principal para enfrentarse a los cambios climáticos fuertes. Mientras más capas de ropa mucho mejor, ya que cada una aporta una funcionalidad y entre las mismas mantendremos capas de aire que ofrecerán confort y calidez.

2. ¡Cuidado con las manos! se deben mantener siempre activas

Las manos son unas de las “herramientas” más útiles en la montaña, con ellas realizamos actividades y tareas, por eso hay que cuidar con extrema precaución su capacidad de movilidad. Si los dedos comienzan a entumecerse es una señal de que algo va mal, y por ello es necesario tomar acciones.

Mantenerlas en constante movimiento y hacer lo posible para que entren en calor es lo ideal.

3. Evitar empapar la ropa con sudor

El sudor también puede propiciar la aparición de la hipotermia si no se trata con cuidado, porque al dejar de moverse el sudor se enfriará y humedecerá las ropas.
Es de vital importancia llevar ropa de montaña adecuada y disponerlas en el orden adecuado. Una capa interior cálida y transpirable, una intermedia que ofrecerá confort y una externa que nos protegerá de las inclemencias climatológicas.

Estar seco y cálido dentro de nuestra ropa es la situación indicada para evitar la hipotermia.

4. Llevar capas de emergencia para cambios repentinos del clima

El clima de montaña en impredecible, y como tal hay que preparase para esto, incluso aunque se espere un radiante día, prevenir no está de más. Para ello se deben llevar capas de ropa de emergencia por si se tiene alguna parada imprevista al ser sorprendido por una lluvia que salió de la nada, o en caso de que nuestra jornada de montaña se vea sorprendida por un imprevisto o accidente que nos hace pasar la noche a la intemperie.

¿Cómo actuar en casos de urgencia por hipotermia?

Los casos de urgencia, donde ya se presente la hipotermia, deben ser tratados con gran rapidez. Para ello, lo primero es retirar la ropa mojada del individuo y proceder a calentar el centro del cuerpo. Es decir, la cabeza, el cuello, pecho e ingle por medio de abrigos secos y calientes. Nunca se debe intentar calentar las extremidades primero.

Si se tiene la oportunidad, se puede emplear una manta térmica de emergencia, que ayudará a mantener el calor corporal. De faltar cualquiera de las anteriores el contacto piel con piel funciona.
Después se debe ingerir una bebida caliente, de preferencia azucarada, ya que agregan calorías rápidas al cuerpo. Sin embargo, se debe buscar atención médica de inmediato posteriormente.
Se deben evitar baños tibios (porque calientan muy rápido y pueden ser dolorosos) y la ingesta de bebidas alcohólicas.

Si se presentase el caso de una persona que ha dejado de respirar, se debe iniciar la RCP (Reanimación cardiopulmonar). Al tener hipotermia severa puede presentar inconsciencia con una respiración superficial y un pulso reducido, así que la RCP debe practicarse aunque el individuo parezca muerto.
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