La progresión con raquetas de nieve se está convirtiendo en uno de los deportes más practicados en invierno. Para aquellos que quieran disfrutar de la nieve, y de la montaña con tranquilidad, y sin correr grandes riesgos, es una magnífica elección —siempre va a depender de la ruta que escojamos—. Los Pirineos ofrecen preciosas rutas para todos los gustos y niveles gracias a la gran cantidad y calidad de la nieve. Muchos de los lugares después mencionados, mantienen nieve durante todo el invierno, y una parte de la primavera. Además, los prados que en invierno se cubren de un manto blanco, son ideales para la práctica de este deporte. A continuación te presentamos una selección de las mejores rutas de raquetas situadas en distintos valles de los Pirineos.

Circular a O Forato

La circular tiene comienzo en plena urbanización de Formigal, uno de los lugares preferidos por los amantes de los deportes de invierno. Es una circular de 6 kilómetros que rodea el espolón calcáreo de nombre O Forato. El comienzo y el final de la circular transcurren por la vertiente sur, por lo que en algunas épocas la nieve puede escasear. Su dureza es relativamente baja, y en total acumula un desnivel positivo de 480 metros. Aunque esta ruta tenga muchos puntos de interés, la duración de la misma no excede las 3 o 4 horas. Durante la ruta llegarás al collado de la Fita, que es un mirador perfecto para admirar alguna de las montañas más emblemáticas del Pirineo como el Balaitús, los Picos del Infierno, o el siempre especial Anayet.

Vuelta por el Balneario de Panticosa

Situado en el Valle de Tena, el Balneario de Panticosa es uno de los destinos preferidos por montañeros y turistas que quieran disfrutar del Pirineo. Los alrededores de este balneario ofrecen la posibilidad de realizar diversas actividades, como es el senderismo invernal. Existe un itinerario que es recomendado para iniciarse en la progresión con raquetas de nieve, o para disfrutar de un precioso día en familia. El desnivel positivo de este recorrido es casi inapreciable. Recorre una distancia de un kilómetro y medio que se pueden hacer con gran facilidad entre poco más de una hora o dos horas. Allí podrás alquilar todos los materiales si quieres. Además, los guardas de la Casa de Piedra te ayudarán en el caso de que tengas alguna duda sobre la ruta a realizar.

Ibones de Ordicuso

Ibones de Ordicuso, Panticosa / Foto: EL RINCÓN DE ANDREA @elrincondeandrea (IG)
Ibones de Ordicuso, Panticosa / Foto: EL RINCÓN DE ANDREA @elrincondeandrea (IG)

La ruta que parte desde el Balneario de Panticosa recorre unos 3 kilómetros de distancia entre la ida y la vuelta. Parece una distancia asequible, pero sus inclinadas laderas y su, en ocasiones, elevado riesgo de avalanchas requiere tener cierta experiencia en caminar por la nieve. Desde la Casa de Piedra hay que dirigirse hacia el Garmo Negro y demás cumbres de más de 3.000 metros. Tras superar el bosque de pinos negros, hay que girar a la izquierda. Hay que seguir las marcas azules y blancas. Después de superar el collado, llegaras a los Ibones de Ordicuso, también conocido como el ibón de las Ranas. El descenso se puede realizar completo por el mismo itinerario, o, si el riesgo de aludes es baja, bajar las palas de nieve del oeste para luego regresar a la vía normal.

Ibon de Piedrafita

Peña Telera, Valle de Tena / Foto: Eduardo Azcona
Peña Telera, Valle de Tena / Foto: Eduardo Azcona

Si te estás iniciando en la progresión con raquetas de nieve, o si dispones de un tiempo reducido para realizar la actividad, esta es una circular muy recomendable. Parte de Piedrafita de Jaca, un municipio situado en el Valle de Tena. La ruta discurre por los pies del monte Peña Telera. Con un desnivel positivo de aproximadamente 250 metros podrás disfrutar en poco más de tres horas, de unos fantásticos paisajes pirenaicos. El camino no tiene pérdida ya que suele ser muy transitada por los aficionados a la montaña. Primero por el bosque y luego por prados más abiertos, podrás disfrutar al máximo. La distancia a recorrer es de siete kilómetros, pero se puede acortar en la ruta de vuelta bajando en línea recta los prados, siempre y cuando las condiciones de la nieve lo permitan.

Pico Cuyalaret

Situada en la frontera entre Francia y España, esta ruta ofrece vistas maravillosas del Anayet, de la zona de Candanchú y del gran Midi D’Ossau. La ruta comienza en el mítico puerto de Portalet, detrás del edificio Espacio Pirineos. La ruta comienza con una rampa dura, pero enseguida suaviza para llevarnos hacia la cumbre del día: el Pico Cuyalaret de 2.290 metros de altitud. El descenso se puede realizar por el mismo camino, aunque es recomendable hacerlo por el valle situado a la derecha, ya que ofrece nieve de mejor calidad. El valle desemboca en el camino de subida. Aunque los 6 kilómetros de ruta parecen sencillos, hay que tener en cuenta que las nieblas espesas son muy habituales por esta zona, por lo que es conveniente estar atento.

Ibones de Anayet 

Pico y ibones del Anayet / Foto: JORGE ÁLVAREZ SISAMÓN @jorgechu848 (IG)
Pico y ibones del Anayet / Foto: JORGE ÁLVAREZ SISAMÓN @jorgechu848 (IG)

Si ya manejas bien las técnicas de progresión con las raquetas de nieve y quieres divertirte con una ruta bastante sencilla sin ser aburrida, ésta es una buena opción. La ruta comienza y acaba en el aparcamiento Anayet, en la estación de esquí de Formigal. La ruta de 8 kilómetros te llevará a los Ibones de Anayet por el barranco de Culivillas. La ida y la vuelta nos llevará en torno a 4 horas y habremos afrontado un desnivel acumulado de 610 m.

Pico Faceras (El Verde)

Impresionantes vistas desde el Pico Faceras

Esta ruta situada cerca de Panticosa tiene 9,5 kilómetros con un desnivel acumulado de unos 1.100 metros. Un recorrido con cierta dificultad que exige un estado de forma digno, y cierto conocimiento de las técnicas de caminar con raquetas de nieve. La ruta comienza detrás de las oficinas de la estación de esquí de Panticosa. Una vez superado el bosque, el terreno se abrirá y se podrá disfrutar de paisajes preciosos. Con lógica e intuición, hay que dirigirse hacia el Pico Faceras que será el punto más alto del recorrido. Está situado a 2.287 metros. Desde allí las vistas son espectaculares. Se recomienda seguir la misma ruta para el camino de vuelta, aunque en algunas zonas se puede bajar recto por pendientes bastante inclinadas.

Pedró dels Quatre Batlles. La Coma, Port del Compte

La ruta está situada en la comarca de Solsonés muy cerca de Barcelona. Es una circular de dificultad moderada y que tiene casi siete kilómetros. Su desnivel está cerca de los 470 metros. Está situada en la estación de esquí de Port del Compte que es conocida por su gran variedad de rutas de distintas dificultades. La ruta está debidamente señalizada, por lo que no tiene pérdida. Las vistas que ofrece la cima del Pedró dels Quatre Batles a 2.445 metros no tienen desperdicio. El punto más alto de la ruta está situada justo en la mitad de la misma. La ruta asciende y desciende por caminos distintos. Sin embargo, la buena señalización te permitirá realizar el recorrido sin ningún contratiempo. Podrás disfrutar de unos paisajes totalmente nevados.

Circuito de Gabardito en el Valle de Echo

Elegir realizar el Circuito de Gabardito es ideal si te estás iniciando en la progresión con raquetas de nieve, o si quieres practicar esta actividad junto a tu familia. Situado en el Valle de Hecho, el recorrido empieza en el refugio de Gabardito. Allí podrás alquilar todo el material necesario. La ruta circular tiene una distancia de unos 4,5  kilómetros, donde se transita por preciosos bosques durante cerca de 2 horas y media. Seguiremos el trazado de las pistas de fondo. No es una ruta de alta montaña (la cota máxima está a 1.582 metros); en consecuencia, es aconsejable preguntar sobre la situación del terreno porque puede haber épocas sin nieve o poca nieve.

Ibón de Estanés

Estamos ante una ruta clásica de raquetas de nieve. Partiremos desde el parking de Sansanet (Francia). Una ruta fácil —dependiendo de la nieve y la climatología— sin grandes desniveles. La primera parte del recorrido discurre entre bosque de hayas y abetos. Encontraremos una bifurcación que tomaremos dirección Lac D’Estaens. En ascenso moderado alcanzamos la muga 292 limite fronterizo entre España y Francia. Enlazamos con el GR-11 para llegar al Ibón de Estanes. La vuelta la realizaremos por el mismo recorrido.

Tuc de Beret en el Valle de Aran

La ubicación y altitud de esta ruta circular hace que sea uno de los lugares para hacer progresión con raquetas de nieve que mayor cantidad de nieve acumule desde el inicio del invierno hasta entrar en primavera. Está en el Valle de Aran y transita por parajes totalmente nevados que están entre los 1.829 y los 2.597 metros de altitud. Recorre una distancia de 8 kilómetros, y tiene un desnivel positivo de 768 metros. La ruta transcurre en gran medida bordeando el río. Comenzaremos siguiendo las pistas de la estación. La circular empieza en el aparcamiento del Pla de Beret y llega al punto más alto en la cima del Tuc de Beret. Esta cima ofrece brillantes vistas de los Pirineos. Esta circular requiere un estado de forma digno, ya que supera las cinco horas de caminata.

Gallina Pelada. Alt Berguedá

La Gallina Pelada / Foto: Juan Manuel Monleón Antón (CC-BY-SA-3.0)
La Gallina Pelada / Foto: Juan Manuel Monleón Antón (CC-BY-SA-3.0)

Es una ruta larga, unos 10 kilómetros, pero con una baja dificultad técnica. Está situada en la provincia de Barcelona, en la estación de esquí de Rassos de Peguera. La ruta comienza con la dura subida por el Torrent de la Font d’Ensija. Probablemente sea la parte con mayor dificultad, pero una vez llegado arriba, en la barrera de los 2.000 metros de altitud, el terreno suaviza y da pie a disfrutar del paisaje y de la alta montaña. En total, el recorrido de unas cinco horas acumula cerca de 650 metros de desnivel de subida y de bajada. El punto más alto de la circular el pico de la Gallina Pelada, que se eleva hasta los 2.327 metros. Desde allí podrás disfrutar de las vistas de medio Cataluña.

Tossa Pelada.Tuixent

La Tossa Pelada desde la Plana d'Arderic / Foto: EliziR [CC-BY-SA-3.0]
La Tossa Pelada desde la Plana d’Arderic / Foto: EliziR [CC-BY-SA-3.0]

Esta caminata empieza en la estación de esquí de La Vansa, en la localidad de Tuixent que se encuentra en el Pirineo Catalán.Ruta circular con raquetas de nieve que ofrece vistas preciosas sin exigir un elevado nivel técnico ni un gran estado de forma. En gran medida seguiremos los circuitos de la estación de esquí.  La excursión está calificada como fácil y es adecuada para iniciarse en la progresión con raquetas de nieve o hacerla en familia. Son cerca de 9 kilómetros, con una constante pero ligera pendiente, de forma suave y redondeada, en los que hay que caminar para llegar al punto más alto de la jornada que se encuentra a 2.375 metros de altitud: Tossa Pelada. El descenso se realiza por otra camino; una bajada constante, ideal para disfrutar de las vistas. La duración aproximada de la actividad ronda las cinco horas. Se podrá alargar si se desea al cercano Pedró dels Quatre Batlles, con menos visibilidad aunque un poco más alto.