La Marcha Nórdica también conocida como Nordic Walking ha sido considerada, según muchos especialistas, como uno de los deportes más versátiles que existe. La caminata nórdica es un deporte de resistencia que se hace al aire libre, y consiste en caminar con la ayuda de dos bastones. Aunque es un deporte que tiene sus orígenes a principios del siglo XX, parece que ahora, en el siglo XIX, está teniendo su mayor auge.

Este ejercicio no exige más material técnico que los ya mencionados bastones, una ropa deportiva y un calzado adecuado. Los accesorios necesarios parecen simples y austeros, pero su precisa elección es esencial.

Al ser un ejercicio que ayuda a la gente a caminar adecuadamente y a pisar correctamente, si lugar a dudas hay que elegir las zapatillas idóneas. Así, además de poder realizar la actividad correctamente, el desgaste físico será menor. 

Cómo elegir el mejor calzado.

Actualmente, el mercado de las zapatillas deportivas es un mundo con todo tipo de marcas, modelos y precios y cuesta bastante decantarse por un modelo o por otro. En una sociedad en la que la estética parece ser lo esencial, queda muchas veces la funcionalidad eclipsada. Sin embargo, independientemente de la marca de la zapatilla, existen unos criterios a seguir a la hora de comprar. Es muy recomendable no comprar el primer modelo que encuentres, ya que tal es la variedad que existe actualmente puede que no se adecue a tus características.

Existen muchos modelos, algunos concebidos para correr pero que se ajustan muy bien a la práctica del nordic walking, como pueden ser las Salomon Sense Pulse (Haz click para ver) (modelo mujer)

Salomon Sense Pulse
Salomon Sense Pulse

El criterio crucial y más lógico es elegir la talla adecuada. Una talla mayor o una menor puede provocar molestias y lesiones en los pies. Ese criterio es el más obvio, pero algunos de los siguientes puede que no siempre se tengan en cuenta. Estos son los factores más importantes que se deben de tener en cuenta y que te ayudarán a elegir el calzado más adecuado:

  • La protección: Todo el peso del cuerpo recae tanto en los tobillos y los dedos. Para que en caminatas largas el sufrimiento del pie sea lo menor posible, hay que fijarse en las protecciones que la zapatilla ofrezca. Tanto el talón como las puntas de los dedos deben estar bien protegidos. El talón tiene que estar sujeto para poder hacer los movimientos con gran estabilidad. Por otra parte, la punta del pie también debe estar debidamente protegida, porque nunca se puede saber cuándo te toparás con alguna piedra o algún otro obstáculo. Además, también hay que fijarse en la amortiguación que ofrece la suela. Debe ser lo suficientemente gruesa, para que el pie no note las imperfecciones del suelo. La elección de la zapatilla con mayor o menor grado de amortiguación depende en gran medida de tu peso. Una persona ligera, no exige a los pies un gran impacto contra el suelo, por lo que con poca amortiguación la pisada será más ágil. Sin embargo, una persona pesada en cada paso que da golpea con gran fuerza la horma del pie contra el suelo. En consecuencia, una mayor amortiguación aliviará considerablemente el golpe. En la actualidad, las zapatillas suelen llevar sistemas de amortiguación tanto de gel como de aire.
  • La transpirabilidad: que el pie respire, también es una manera de protegerlo. Siempre hay que mirar que la zapatilla tenga agujeros por donde pueda correr un poco de aire. Así el sudor será mucho menor.  La transpirabilidad también te servirá para cuando te mojes los pies; al pisar un charco por ejemplo. Gracias a esos pequeños poros, el secado será siempre más rápido y satisfactorio. Además, el sudor también se secará más fácilmente. Gracias a esto, se podrán evitar molestas ampollas en la horma del pie. Sin embargo, siempre es recomendable tener en el armario zapatillas impermeables para los días lluviosos.
Ropa para Marcha Nórdica / Foto: HoliHo (CC0)
Ropa para Marcha Nórdica / Foto: HoliHo (CC0)
  • La flexibilidad: consiste en la capacidad que tenga la zapatilla de doblarse y amoldarse a la forma de nuestros pies. La flexibilidad que tenga la zapatilla es sinónimo de confort. Una zapatilla rígida y dura, dificultará considerablemente nuestra caminata. Sin embargo, si la zapatilla es blanda y fácil de manipular, el pie se asentará mejor, y así la fatiga física disminuirá. Cuanto más flexible sea la zapatilla, más cómodo caminarás. Si el calzado es flexible, se podrá amoldar fácilmente a nuestra pisada y los movimientos serán más cómodos. Además, la piel de los pies es bastante delicada, sobre todo en los talones. Si la zapatilla que compres es flexible, las heridas y ampollas provocadas por el roce disminuirán considerablemente. Es recomendable que las zapatillas elegidas para la Marcha Nórdica sean de caña baja, ya que las botas de caña alta son menos flexibles y dificultan más los movimientos de pisada. Su rigidez también hace que el cansancio físico sea aún mayor.
  • La adherencia: la adherencia de la suela es primordial para poder caminar de una forma segura y cómoda. La suela, al ser la parte de la zapatilla que está en contacto con el suelo, debe tener buen agarre en todo tipo de terrenos y condiciones. Una suela adherente da seguridad y confianza en cada paso que das. El relieve de los tacos varía según el terreno en el que se practique la actividad. Si piensas caminar en asfalto, se recomienda que elijas zapatillas con una suela de tacos poco marcados. Sin embargo, si la actividad se va a realizar sobre orografías más imperfectas los tacos deben ser más marcados. Los tacos son más recomendables para senderos, pistas con piedras y terrenos resbaladizos. Así podrás evitar el peligro de resbalar y lesionarte.

Conestas características definidas queda claro que solamente laestética del calzado no sirve para nada. Antes de comprarte un parde zapatillas asegúrate de que cumplen todos los criteriosanteriores. Por otra parte, no escatimes en dinero, ya que tu integridad física es la que está en juego. Si eliges tu calzado siguiendo los criterios, seguro que la Marcha Nórdica serásatisfactoria.