Tiene varios nombres, como los Ibones Azules o los Lagos del Infierno, pero cualquiera que sea su denominación, nadie podrá negar que son preciosos. Se puede llegar hasta ellos a través del Balneario de Panticosa.

Cómo llegar: Balneario de Panticosa

Para acceder  desde Huesca tomaremos la carretera N-330 en dirección a Sabiñánigo. Tras sobrepasar el pueblo, tendrás que desviarte hacia Biescas, a través de la carretera N-260. Tras volver a sobrepasar esta población cogeremos la A-136, la cual nos llegará a Sallent de Gallego. Pocos kilómetros más tarde, un poco antes de entrar al precioso Sallent, tendrás que desviarte, esta vez rumbo a Panticosa. Solo queda continuar hasta que nos encontremos con el balneario.

Cerca del Balneario de Panticosa se encuentra la Casa de Piedra, lugar de inicio de nuestro recorrido. Debes intentar planificar dónde vas a aparcar.

Ruta a los Ibones Azules

Partimos desde el Refugio de Bachimaña  Balneario de Panticosa, desde la Casa de Piedra —refugio de montaña—. Iniciamos nuestra marcha siguiendo las marcas de la Senda Pirenaica, GR-11, nos daremos cuenta de que la etapa se hace cada vez más difícil, ya que el desnivel irá aumentando progresivamente y se hará cada vez más rocosos. Los bastones pueden serte de utilidad.

Sigue por el plano de Bozuelo, por el camino junto al río Caldarés. Cuando hayas pasado por La Cuesta y por la Refugio de Bachimaña  Cascada y la Cuesta del Fraile, empezarás a divisar Refugio de Bachimaña  Refugio de los Ibones de  Bachimaña. Una vez haya concluido la difícil subida, atravesarás el refugio. Solo debes continuar por el mismo GR-11 para después entrar al precioso Refugio de Bachimaña  Embalse Mayor de Bachimaña, el cual tendrás que rodear.

Continuaremos por el GR11, para más adelante avistar los  Ibones Azules. Las preciosas vistas harán merecer la pena el camino andado.