Las condiciones climáticas adversas y los cambios atmosféricos suelen ser frecuentes en la montaña. Por eso, uno de los detalles que se deben planificar cuando se prepara una excursión es la vestimenta apropiada a ello.

Lo ideal es que la ropa de trekking que usemos nos mantenga secos, para evitar todas las incomodidades que puede traer consigo vestir una prenda cargada de humedad. Factores como el sudor cuando la temperatura es elevada, la lluvia o la nieve, pueden hacer que la ropa se moje, con la consiguiente problema, que puede ir mucho más allá de la falta de confort.

¿Cómo elegir la ropa?

Lo primero es evitar el algodón. Este material se humedece rápidamente, pero la velocidad con la que se seca es muy lenta. Por eso no se recomienda usar ropa de algodón para las excursiones.

Lo indicado es usar un tipo de indumentaria confeccionada con telas que posean la cualidad de ser absorbentes, transpirables, y te puedan mantener seco. Estas telas además de secarse con más rapidez, absorben la humedad natural de la piel, por lo que el sudor no será un problema y los factores ambientales como la lluvia y la humedad no afectarán tanto.  Podemos encontrar camisetas interiores desde 20 €, personalmente en mi mochila me acompaña desde hace un buen porrón de años la mítica Helly Hansen azul (haz click aquí para comprarla), que bien vale el dinero que en su día me costó. 

Objetivo: Mantenerse seco

El objetivo es mantenerse seco. Una exagerada superposición de capas de ropa hará que sudes en exceso. Al contrario, elige una capa base sintética, una capa aislante y una capa impermeable. A éste método lo denominamos el sistema de las tres capas

Es muy recomendable llevar indumentaria de recambio. Así que pregúntate si quieres llevar una mochila ligera o llevar algo más de peso y ganar en confort, llevando ropa de recambio.

Las tres capas

En general, los expertos en montañismo recomiendan que la vestimenta se haga siguiendo el llamado método de “las tres capas”. Cada una de estas capas cumple una función que ayudará al confort del cuerpo.

  • Capa interior. Es la capa que va pegada a la piel y tiene la función de mantener alejada todo lo posible a la humedad. Los materiales indicados para esta capa deben ser poliéster o polipropileno.

Primera capa , Helly Hansen
Primera capa , Helly Hansen

  • Capa media.  Esta capa no permitirá que las incomodidades del exterior lleguen a la piel. Generalmente, estarán hechas de fibras sintéticas y respirables, livianas y que no restrinjan la libertad de movimientos. Todas las marcas disponen de forros de diferente gramage, que podemos conjuntar en función de las condiciones que encontremos. Aquí os presentamos un forro ligero de Helly Hansen.

Segunda capa, Helly Hansen
Segunda capa, Helly Hansen

  • Capa exterior. Esta será la “cubierta” o “caparazón”. Cubrirá y protegerá a las otras dos capas. Debe ser tanto impermeable como transpirable

Chaqueta impermeable, tercera capa, North Face
Chaqueta impermeable, tercera capa, North Face

Características clave contra la humedad

Hay algunas características que es bueno buscar en la indumentaria que usaremos para realizar actividades relacionadas con el montañismo.

Por ejemplo, para los impermeables y chaquetas, es bueno elegirlos sin forro interior fijo (seremos nosotros quien decida incluir uno por debajo de esta última capa), que cubran las muñecas, preferiblemente ajustables con velcro. Esto evitará que la lluvia corra por tus brazos.

La capucha ajustable del impermeable, ya que esto ayudará a que tengas mejor protección, pero sin reducir la visibilidad. También debes verificar que el impermeable sea lo suficientemente largo para que cubra tu trasero. 

La compra de una buena chaqueta de montaña supone una buena inversión. Puedes encontrar modelos que van desde los 150 euros a más de 500 euros. Marcas como North Face tienen altos precios para sus prendas de más alta gama, de todas formas puedes encontrar modelos interesantes desde 210,57 (haz click aquí para ver).

consejos para hacer senderismo bajo la lluvia
consejos para hacer senderismo bajo la lluvia

Y llegó la lluvia

Si ves que ya las nubes están a punto de estallar en una lluvia intensa, no esperes a que la intensidad de lluvia sea elevada, protégete con las primeras gotas : ponte tu ropa impermeable de inmediato, así evitarás humedecer las capas más cercanas a la piel.

No levantes los brazos en plena lluvia, puede resultar una mala idea. En una lluvia abundante, subir los brazos equivaldrá a que el agua entre a tu cuerpo a través de los puños, mojando la ropa.

Si usas bastones especiales de trekking (puedes ver aquí un artículo en el que te ayudamos en su elección), puedes acortarlos para que la parte de las muñecas que se exponga a la lluvia sea menor.

¿Cómo evitar la sudoración bajo la lluvia?

Si las condiciones climáticas obligan, o se decide seguir con las actividades al aire libre a pesar de la lluvia, lo ideal es mantenerse lo más seco posible por debajo de la capa impermeable.

Para ello, es mejor reducir algo la cantidad de transpiración del cuerpo. ¿Cómo? Muy fácil, reduce la intensidad de la actividad y usa los cierres que pueda tener la ropa para que el calor que el cuerpo emite se pueda liberar.

También es importante que la ropa que usamos de base sea lo suficientemente absorbente como para eliminar la humedad producida por el sudor de la piel.  

Aquí se trata de evitar que las capas interiores se humedezcan con el sudor y el cuerpo se enfríe.

Un pequeño recurso al que se puede recurrir cuando se han mojado guantes y calcetines, es secarlos aprovechando el calor corporal: colócalos entre las capas mientras caminas, no enrollados sino extendidos. Así se secarán más fácilmente.

Tecnología contra la humedad

Existen variadas piezas en el mercado que están diseñadas especialmente para prevenir los embates de la lluvia y la humedad.

Estas pueden incluir orificios especiales para la ventilación, cortados a láser. También pueden contar con cierres o cremalleras en sitios como puños y axilas, para permitir que el calor y la humedad salgan con facilidad.

También existen telas que se han diseñado para repeler la humedad. Este tipo de textiles suelen tener una superficie “hidrofóbica” que repele el agua. La combinación de esta tela junto a telas de gran transpirabilidad crea piezas que ayudan a que la humedad salga del cuerpo sin humedecerlo y a la vez no permiten que la humedad exterior llegue al interior.

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